La llegada del 'Aquarius' divide las aguas en el PP

Parte de los inmigrantes son transferidos a una patrullera de la Guardia Costera italiana para navegar rumbo a Valencia./SOS Mediterranèe
Parte de los inmigrantes son transferidos a una patrullera de la Guardia Costera italiana para navegar rumbo a Valencia. / SOS Mediterranèe

El Gobierno recibe el apoyo de los demás grupos parlamentarios y de las 17 comunidades autónomas

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

La reacción del PP ante la oferta del Gobierno para que el barco 'Aquarius' desembarque en el puerto de Valencia los 629 inmigrantes que lleva a bordo dividió las aguas en el PP. Unos dirigentes aplaudieron la actuación gubernamental y otros acusaron al Ejecutivo de «demagogia» y de abrir una puerta «peligrosa». Refleja la misma fractura que existe respecto a la estrategia de oposición al Gobierno de Pedro Sánchez, los hay partidarios de la confrontación sin concesiones y los defensores de la fiscalización constructiva.

Los miembros de la dirección popular fueron los más beligerantes con el Gobierno socialista. El coordinador general del partido, Fernando Martínez Maillo, alertó de que es un paso «muy peligroso» porque «esto no puede ser un coladero» para inmigrantes. El número tres del PP acusó a Sánchez de ser «más efectista que efectivo» con un gesto que no puede ser solo de un país porque se trata de «un problema» de la Unión Europea. Su compañero Javier Maroto reprochó al presidente del Gobierno que busque «la foto» sin un plan global para la política migratoria. El secretario de Política Social y Sectorial del PP preguntó a Sánchez qué va a hacer si Italia persiste en su negativa a admitir que atraquen en su país los barcos con subsaharianos rescatados. «¿Va a aceptar 200 'Aquarius' al año?»; y si la crisis se produce en Melilla, «¿va a levantar la valla?»

El portavoz del PP en el Congreso fue, como casi siempre, el más contundente y achacó la decisión de Sánchez no a razones humanitarias sino a «objetivos propagandísticos». Rafael Hernando señaló que Sánchez pretende «apuntarse un tanto», cuando, en realidad, ha cometido un «error» con el que no envía «un buen mensaje» porque se trata es de que la Unión Europea tenga una estrategia común y no que cada país ponga «parches».

La otra cara de la moneda popular la puso la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que se mostró de acuerdo con la medida porque «todo lo que sea tener un comportamiento humanitario es bienvenido siempre». En ausencia de Alberto Núñez Feijóo, el vicepresidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, sostuvo que Sánchez «ha hecho lo que se tenía que hacer». Calificó de «acierto» la decisión porque en cuestiones humanitarias «no se admite ninguna discusión». También el presidente del PP de guipuzcoano, Borja Semper, consideró que se ha dado «la mejor respuesta desde el punto de vista ético y moral» porque «habría que tener pocas entrañas para oponerse a salvar la vida a 600 personas».

La fractura en el PP con la llegada del 'Aquarius' es el reflejo de la soterrada disputa que existe en el partido por la oposición que deben hacer al Gobierno del PSOE. Una división que también se manifestó con las enmiendas a los Presupuestos en el Senado para «castigar» al PNV por apoyar la moción de censura. Un grupo de dirigentes era partidario de una revancha para recortar hasta donde fuera posible las inversiones en infraestructuras por 540 millones para el País Vasco, pero se impuso la línea moderada que patrocinaba Soraya Sáenz de Santamaría que enterró ese planteamiento. El PP se va a mantener entre estas dos aguas, dicen fuentes del partido, hasta que el congreso previsto para el 20 y 21 de julio elija el líder que relevará a Mariano Rajoy y designe otra dirección.

Avalancha de ofertas

El Gobierno evitó responder a las críticas y prefirió poner en valor la avalancha de ofertas de todas las comunidades autónomas para acoger a los inmigrantes del barco de SOS Mediterranèe y Médicos sin Fronteras. La Federación Española de Municipios y Provincias informó que además dos centenares de ayuntamientos se han mostrado dispuestos a recibir a grupos de subsaharianos.

En el Congreso ningún grupo, salvo el PP, criticó la decisión gubernamental, aunque desde Unidos Podemos matizaron que el Ejecutivo reaccionó a rebufo de los movimientos de ciudadanos y de los 'ayuntamientos del cambio'. Con todo, la portavoz adjunto del grupo morado, Ione Belarra, se declaró «muy satisfecha» de la respuesta del Gobierno de Sánchez. «Nada que decir» a la reacción del Ejecutivo, señaló el portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, porque «la prioridad» es salvar vidas y después discutir las políticas migratorias europeas. Esquerra también aplaudió el gesto y el PDeCAT resaltó «el acto humanitario» del Gobierno socialista.

Macron aplaude a España y critica el cinismo de Italia

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aplaudió ayer la solidaridad del Gobierno español al aceptar recibir en el puerto de Valencia a los 629 migrantes del 'Aquarius' y recriminó a la vez a Italia su «cinismo» e «irresponsabilidad». El mandatario galo recordó que, de acuerdo al Derecho Internacional, «en caso de peligro, es la costa más próxima la que tiene que asumir la responsabilidad de acogida». En este sentido, señaló que Francia habría permitido la llegada del 'Aquarius' si hubiese sido el país más cercano.

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