Disturbios y saqueos tras la muerte de un senegalés en el barrio madrileño de Lavapiés

Policías antidisturbios intentan calmar la tensión en la calle. / Javier Lizón (Efe)

Ha fallecido cuando intentaba escapar de la Policía | Heridas 19 personas, 15 de ellos policías, en los incidentes

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Un joven vendedor ambulante murió en la tarde del jueves de un paro cardíaco durante un control policial contra el 'top manta' en el barrio de Lavapiés de Madrid, según han informado a Efe fuentes policiales. Mame Mbaye Ndaye, senegalés de unos 35 años, falleció sobre las cinco de la tarde cuando intentaba escapar de la Policía. Según algunos testigos, estaba vendiendo perfumes y al percatarse del control de la Policía Municipal salió corriendo.

Según relató a Efe una vecina de la zona que conocía a la víctima, dos manteros corrían delante de dos policías municipales en motocicleta y uno de ellos se ha desplomado a la altura del número 10 de la calle del Oso. Los dos agentes comenzaron a reanimarle, tarea que han continuado sin éxito sanitarios del Samur-Protección Civil, que al final solo pudieron confirmar la muerte.

«Cuando el Samur y Protección Civil han llegado, estaba una patrulla de la Policía Municipal que pasaba por allí y que le ha visto el primero, le estaban realizando maniobras de reanimación», indicó un portavoz de los servicios de emergencia. «Estaba solo y ha caído desplomado», insistió el portavoz en una versión que coincide con la de algunos vecinos de la zoan.

«Yo estaba en la Puerta del Sol con él. La Policía Municipal llegó y lo persiguió desde ahí hasta Lavapiés con una moto», dijo a la AFP un vendedor, Modou, de 25 años, quien no quiso dar su apellido.«Estaba corriendo con su manta, que pesa mucho, quizás 25 kilos y al final ha muerto aquí», añadió Modou.

Reacción en Lavapiés

Tras el suceso, decenas de personas, entre las que se encontraba el compañero del 'mantero' fallecido, se concentraron en el lugar en protesta contra la presión policial que existe en la zona contra los vendedores ambulantes. Un grupo de más de medio centenar de personas quemaron contenedores y causaron desperfectos en el mobiliario urbano.

Comenzó con una convocatoria espontánea que reunió en la tarde de este jueves a más de medio centenar de compañeros del fallecido. Una veintena de ellos empezaron a quemar contenedores en la zona de la calle del Oso, que une la calle Embajadores con la calle del Mesón de Paredes. Fue necesaria la intervención de los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid para apagar los pequeños conatos de incendio. También arrancaron papeleras y causaron desperfectos en el mobiliario urbano, así como en diversos vehículos y motocicletas. Ante la posibilidad de incidentes, los comercios de la concurrida calle ubicada en la zona céntrica de la capital cerraron al público de manera preventiva.

La zona estaba siendo vigilada por varios furgones de la Policía Nacional, con los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como 'antidisturbios', que tuvieron que cargar después de que varias decenas de personas empezaran a lanzar botellas y quemaran una sucursal bancariaque está a la altura del número 3 de la plaza de Lavapiés. El incidente obligó a desalojar a los vecinos del edificio, que abandonaron por su propio pie. Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid pudieron entrar en la plaza y lo sofocaron. Según algunos testigos, otras dos sucursales cercanas fueron saqueadas y se llevaron de su interior ordenadores y material electrónico.

Según ha podido presenciar Efe, los protagonistas de esta protesta también quemaron bolsas de basura a la entrada de la boca del Metro de Lavapiés, lo que obligó a los vigilantes de seguridad a retener a los viajeros que se apeaban en esta parada durante unos minutos. Cuando los pasajeros salieron a la plaza, observaron diversos focos, así como la llegada de varias furgonetas de las Unidades de Intervención Policial -los antidisturbios- para controlar la situación.

La zona estaba siendo vigilada por varios furgones de la Policía Nacional, con los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como 'antidisturbios', ataviados con los cascos por si era necesaria su intervención, y la citada vía cerrada al tráfico. Los congregados les han increpado al grito de «asesinos» y «cobardes» y se han vivido momentos de tensión. Haciendo acopio de piedras recogidas en los escombros de una obra cercana, les han amenazado con ellas.

Diferentes momentos de los incidentes. / Olmo Calvo (Afp)

Pasadas las 22.15 horas, hasta cinco furgonetas de la UIP entraron en la plaza, según fuentes presentes en el lugar, y lanzaron pelotas de goma mientras que un grupo de manifestantes, al grito de 'Policía asesina' también lanzaron piedras y botellas.

La Policía cortó la zona. De hecho, no se pudo desde la Glorieta de Embajadores, donde se situaron varias unidades del Samur, Policía Nacional, Municipal y bomberos, y tampoco desde la calle Mesón de Paredes. Algunos presentes arrancaron señales de tráfico y rompieron una marquesina en la misma plaza de Lavapiés. También cogieron sillas de las terrazas de la vecina calle Argumosa para lanzarlas. Desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, se señalaron varios focos de incendios por quema de contenedores y disturbios por distintas calles.

Heridos

Un total de 19 personas resultaron heridas, 15 de ellos agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, en los incidentes. Los agentes que han tenido que recibir asistencia médica presentaban contusiones de carácter leve. De ellos, tres efectivos han sido trasladados hasta la Clínica La Moncloa para la realización de diversas pruebas médicas.

Además, otras cuatro personas que participaban en las protestas sufrieron heridas de carácter leve. Se trataba de un hombre que presentaba cortes en la cara y el cuello y que precisó traslado hospitalario para sutura y otro con una contusión en la cabeza que fue dado de alta en el lugar. También resultaron heridas dos mujeres, una de ellas con una brecha en la ceja, que pidieron el alta voluntaria. La otra tenía una brecha en la cabeza y contusiones en la espalda.

Varias imágenes de incidentes. / AFP

A las 23:00, varias calles del barrio, como Argumosa, Santa Isabel o Doctor Fourquet continuaban con focos de incendios provocados por la quema de contenedores y alguna que otra explosión derivada del uso de aerosoles. Los vecinos, asomados a los balcones y ventanas, solicitaron la presencia de los bomberos.

«Al final lo pagamos nosotros», protestó una de las afectadas a Europa Press, mientras que otro contó que llevaba diez años en la zona y que nunca había «visto algo parecido». A la espera de la llegada de los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, que sofocaron los distintos puntos, algunos vecinos apagaron por sus propios medios los fuegos con cubos de agua y mangueras.

La tensión y el desconcierto continuaron en las calles de Lavapiés, donde se arrancaron señales de tráfico y quemaron varias marquesinas. Fuentes policiales han indicado que también se habría quemado un vehículo de la Policía Municipal. A medianoche, había seis detenidos por daños y atentado a la autoridad, según las citadas fuentes policiale

El Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid ha convocado una nueva concentración para este viernes en la zona en recuerdo del fallecido.

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