45.000 catalanes claman en favor de la independencia en el corazón de la UE

Manifestantes en Bruselas. / Reuters

Puigdemont se da un baño de masas y da un golpe de efecto a ERC | La Comisión insiste en que hay que cumplir la ley

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

Se esperaban 20.000 y al final, la Policía belga cifró en 45.000 los asistentes. El movimiento secesionista catalán liderado por la ANC y Òmnium Cultural ha vuelto a hacer hoy una nueva demostración de fuerza en favor de la independencia y de la "liberación de los presos políticos" en Bruselas, en el corazón de una Unión Europea a la que exigieron que "despierte" y defienda la "democracia en Cataluña". En lo político, el partido lo ganó Carles Puigdemont y Junts per Catalunya a Esquerra (ERC) por goleada.

El baño de masas del expresident del Govern fue chocante. Fue aclamado, vitoreado, jaleado… Apenas podía moverse y su equipo de seguridad decidió llevárselo y reincorporarse a la cabecera de la manisfestación casi en su recta final.

Pese al intenso frío, el barrio europeo de la capital belga se tiñó de amarillo y se vistió con miles de esteladas que provocaron el caos en el siempre complicado tráfico bruselense. Muchos apostaron por el metro, donde se pudo escuchar 'Els Segadors' en los vagones. Había que llamar la atención y lo consiguieron. Lemas en favor de la independencia, en contra de España, de la UE, de los medios de comunicación… Era extraño no toparse con una manifestasnte que no la llevase atada al cuello.

También muchísimos niños de corta edad. Y es que aprovechando el puente festivo de la Constitución han sido muchas las familias que han decidido viajar hasta Bruselas para criticar, entre otras cosas, la Constitución española. Una paradoja, sí. En avión, en coches particulares, en autobuses, en autocaravanas… El desembarco fue masivo y en muchos momentos pareció que a los propios organizadores se les había ido de las manos.

El lema de la manifestación fue 'Europe, wake up, democracy for Catalunya" (Europa, despierta, democracia para Cataluña). ¿Despertó ayer? Aquí la opinión que el vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans, ha dado este mediodía. Tras recordar que "hemos visto ya millones de españoles y catalanes expresarse de los dos lados", insistió en que "si uno no está de acuerdo con la ley puede cuestionarla, organizarse para cambiar la ley o la Constitución. Lo que no es permisible en un Estado de Derecho es simplemente ignorar la ley (...) utilizar una expresión democrática como razón para ignorar la ley". Europa sigue muy despierta, pero sin dar la razón al independentismo.

Guerra soterrada JxCAT-ERC

La cabecera de la manifestación ha estado copada por una amplia representación política. Además de Puigdemont y los cuatro exconsellers huidos (Toni Comín, Meritxel Serret, Lluís Puig y Clara Ponsatí) han estado los primeros espadas del PDeCAT y ERC. Entre los exconvergentes, el expresident Artur Mas, el exdiputado Franscesc Homs o la secretaria general, Marta Pascal. Entre los repúblicanos, Marta Rovira (número 2 de Oriol Junqueras) y el polémico diputado Gabriel Rufián. Sonrisas y más sonrisas. Jugaban en casa y, ojo, no hay que olvidar que siguen en campaña electoral. El 21-D son rivales.

La manifestación ha terminado con la intervención de Puigdemont y Rovira en el escenario instalado en la plaza Jean Rey, que dada la gran cantidad de gente que había se ha convertido en una ratonera. Se trata de un espacio que se encuentra entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión. Es lo más cerca que les dejaron estar de las instituciones comunitarias, que quedaron blindadas con mucha Policía por motivos de seguridad.

"Necesitamos ganar esas elecciones. Sabemos que podemos ganar, las vamos a ganar, vamos a obtener un mandato democrático que nos permita continuar construyendo la república y sobre todo nos permita recuperar la democracia", ha recalcado Rovira. El expresident, por su parte, ha insistido en las duras críticas vertidas estas últimas semanas y en la rueda de prensa del miércoles, donde acusó al Gobierno de "tener miedo a perder y hacer el ridículo" por retirar las euroórdenes.

Puigdemont, ha acusado a las instituciones europeas de tener "dos varas de medir" y de "animar a Rajoy en su represión", al tiempo que ha afirmado que Europa tiene una "oportunidad" con la situación en Cataluña y que comenzarán a hablar después de las elecciones del 21 de diciembre.

El expresidente de la Generalitat ha subrayado que "cuando la Europa oficial se dedica a animar a Rajoy en su represión" pasan "cosas maravillosas" como la manifestación de este jueves, que en lugar de alejarnos de Europa nos empuja todavía más".

"Hay una oportunidad para Europa con lo que pasa en Cataluña. Es necesario esperar al 21-D y luego comenzaremos a hablar el 22", ha finalizado su discurso ante una multitud de manifestantes.

Puigdemont también ha lanzado un mensaje directo al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y a "todos los amigos" del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a quienes ha preguntado si creen que los asistentes a la manifestación han acudido a la capital belga para apoyar a "delincuentes". "Escuchad bien ¿Habéis visto en algún lugar del mundo una manifestación como esta para apoyar a delincuentes? No. La próxima vez que os reunáis con Rajoy le podéis preguntar por qué persigue al Gobierno catalán como si fueran delincuentes y hay una población que se ha movilizado hasta mi despacho para apoyarme. Porque quizá no somos delincuentes, quizá somos demócratas", ha dicho.

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