Ideal

Mantienen los 8 años de prisión a la heladera que mató y congeló a un hombre

Mantienen los 8 años de prisión a la heladera que mató y congeló a un hombre
  • La Fiscalía califica los hechos como un homicidio con las atenuantes de consumo de alcohol y la confesión del crimen

La Fiscalía ha anunciado hoy que mantendrá su petición inicial de ocho años y medio de prisión para una heladera de Sevilla por un delito de homicidio cometido contra un hombre de 62 años, al que estranguló y luego introdujo en un congelador de su establecimiento el 9 de enero del 2016.

Antes del informe de conclusiones definitivas, que expondrá mañana, la Fiscalía ha avanzado que mantiene su petición de prisión para María del Carmen Q.B., de 44 años, que confesó el crimen.

La Fiscalía califica los hechos como un homicidio con las atenuantes de consumo de alcohol y la confesión del crimen, y le solicita una indemnización de 175.000 euros para la mujer y sus cinco hijos, una de la cuales ha abandonado entre lágrimas la sala cuando los forenses explicaban cómo se produjeron los hechos.

Las dos acusaciones particulares, que representan a la familia del fallecido, también han anunciado que mantendrán la petición de veinte años de prisión por un delito de asesinato.

La defensa, por su parte, ha pedido una pena inferior a los cinco años de prisión porque considera que fue un homicidio con la atenuante de confesión y arrepentimiento y la eximente de legítima defensa.

Los forenses han determinado que el hombre murió tras un golpe en la cabeza, tras el cual su "capacidad de defensa estaba bastante mermada", y después fue estrangulado con un cable.

En su informe, los forenses han dicho que el hombre, de 1,55 metros de altura y 60 kilos, había tomado un sedante y bebido alcohol hasta dar un índice de 1,39 gramos por litro de alcohol en sangre (el límite de la Dirección General de Tráfico para un conductor es de 0,5 gramos).

Los forenses han afirmado que se produjo un intercambio de golpes entre la acusada y su víctima, pero no han podido determinar si el hombre, cuando fue estrangulado, estaba completamente inconsciente, según han declarado en el juicio con jurado que se sigue en la Audiencia de Sevilla.

Los policías de la comisaría de Dos Hermanas (Sevilla), en la que la acusada confesó el crimen, han dicho que la mujer estaba "muy borracha" cuando llegó a las dependencias policiales y le tuvieron que explicar sus derechos, lo que creen que no comprendía por la ingesta de alcohol.

La acusada le dijo a sus hermanos que le llevaran a la Policía para entregarse por el crimen que había cometido, y les repitió en varias ocasiones: "Soy un monstruo".

La Fiscalía afirma que el 8 de enero del 2016 la mujer coincidió en un bar de Sevilla capital con el fallecido, al que conocía de vista, y le pidió que le invitara a una copa.

"Apúrate que nos vamos a follar", le dijo la mujer a la víctima, tras lo cual ambos se fueron a la heladería, según afirma la Fiscalía antes de señalar que ambos estuvieron durante la noche consumiendo bebidas alcohólicas hasta que por la mañana del 9 de enero discutieron por motivos que no han quedado aclarados.

Durante la discusión, la mujer habría usado una figura tipo Buda para golpearle la cabeza y luego asfixiarle con un cable mientras se sentaba encima del hombre hasta el punto de romperle varias costillas, tras lo cual lo introdujo en un congelador y tiró a un contenedor de basura una llaves, tarjetas personales y unos zapatos del fallecido.