Ideal

El enigma sobre Diana Quer que ha llevado a archivar el caso

  • La decisión del sobreseimiento provisional llega por no haber conseguido ni una pista fundada sobre la persona que podría estar involucrada en su desaparición

Ocho meses de investigación, más de dos centenares de interrogatorios, rastreos por tierra, aire y mar no han dado su fruto. Diana Quer sigue sin aparecer. El juez encargado de la instrucción del caso ha decretado el archivo del caso levantando el secreto de sumario. Parece una rendición, pero los especialistas seguirán trabajando en este asunto. Hasta ahora han conseguido “múltiples datos, inmensos” como reconoció el propio delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva hace dos meses.

Según recoge ‘El País’, el juez estima que hay “indicios de una desaparición no voluntaria” y no puede descartar que Diana Quer fuese víctima de “ilícitos graves”. Pero no existen pruebas suficientes como para acusar a alguien, ni a un cómplice, ni a un autor, ni a un cooperador necesario. Ni siquiera a un encubridor. Han sido meses donde se ha estado vigilando a ciertas personas de interés a la espera de que cometiesen un error que no ha llegado. Por ello se ha archivado el caso de forma provisional.

Todo está a expensas ahora del mero trabajo de los especialistas para conseguir reabrir el caso de Diana Quer. La joven fue vista por última vez en torno a las 3 de la madrugada del 22 de agosto en el Paseo del Arenal de A Pobra. Regresaba a casa. Su rastro se prolonga casi hasta las cinco de la mañana con la información proporcionada por su teléfono móvil, localizado en octubre, más de dos meses después de la desaparición.

Fue ubicado a los pies del viaducto por el que circula la autovía AG 11. Por ello los especialistas cruzaron los datos de las antenas de telefonía ubicadas por la zona y también de las cámaras de tráfico. Así llegó a los laboratorios, en un estado casi irreconocible. La noche y el reflejo de las luces de los vehículos impiden reconocer cuál de ellos fue el coche que lo arrojó al agua. Parece que a Diana Quer se la ha tragado la tierra.