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«Lo que se vivió fue terrible. Acabaron en el hospital por ayudar a una mujer»

«Lo que se vivió fue terrible. Acabaron en el hospital por ayudar a una mujer»
  • Tres policías locales agredidos al intermediar en un episodio de violencia de género

Tres agentes de la Policía Local de Gijón fueron heridos de consideración tras proceder a una intervención durante la noche del pasado martes en el Polígono de Pumarín. Fueron brutalmente agredidos. Dos de ellos tuvieron que ser asistidos en un centro de salud y el tercero fue derivado al Hospital de Cabueñes por el alcance de lesiones. Desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento gijonés se da constancia de una llamada al 092 a las 23 horas donde se avisaba de una discusión dentro de un bar. Según el testigo, una mujer quería contactar con las autoridades, pero su pareja “le había quitado el móvil”.

Así lo informa ‘El Comercio’. Cuando la patrulla se personó en el lugar presenciaron a una pareja forecejando. Tuvieron que intervenir. La chica, R.M.R, gallega de 25 años, reside junto a su hijo de corta edad en un centro de acogida con una orden de protección de otro presunto maltratador. Con la intervención policial el individuo, de 32 años, que responde a las siglas M.A.B.P., comenzó a gritarles para que se marcharan.

Los policías separaron a la pareja y pidieron la identificación al sujeto que no dudó en verter hacia ellos varios insultos. En un momento determinado golpeó con fuerza a uno en la cara. Pidieron refuerzos y consiguieron repeler el ataque. Redujeron al varón y en ese momento la mujer empezó a insultarles y “a darles patadas” según narran testigos. Fuentes oficiales confirman que un testigo pudo contener a la mujer.

El intendente de la Policía Local de Gijón, Vicente Alonso, calificó de “terrible” la situación. “Fueron a ayudar a una mujer que estaba sufriendo supuestamente un episodio de violencia de género y lo que se encontraron los agentes fue una total hostilidad por los dos”.

Pero no concluyó ahí la situación. Ambos fueron trasladados a un centro de salud. Allí, el varón dio un cabezazo en la cara a uno de los agentes mientras esperaban a ser atendidos. Después, trasladaron a los dos involucrados a los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional. La mujer llegó incluso a amenazar a los policías con el asesinato de sus familiares.

Puede leer la noticia completa en 'El Comercio'.