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El chico que quedó en coma tras recibir un puñetazo de un portero en Murcia no recuerda nada

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Andrés Martínez, el joven agredido, en silla de ruedas a las puertas del Juzgado de Instrucción. / EFE

  • Por estos hechos se encuentra en prisión Hristo I.K., de nacionalidad búlgara, y de 40 años, presunto autor del puñetazo, quien al declarar como investigado señaló que nunca tuvo intención de causar el mal sufrido por el joven, además de mostrarse arrepentido

El joven que el pasado 11 de diciembre quedó en coma tras recibir un puñetazo en la plaza Santa Isabel de Murcia ha dicho este martes al declarar en el Juzgado de Instrucción que investiga los hechos que no recuerda nada de lo ocurrido aquella noche.

Andrés Martínez, de 28 años, ha llegado a la Ciudad de la Justicia de Murcia en silla de ruedas, lo que ha hecho, según han explicado sus familiares, porque, aunque puede andar, sufre de frecuentes mareos. Durante el breve interrogatorio ha dicho que no podía relatar lo que ocurrió aquel día cuando recibió el puñetazo que le hizo desplomarse y caer al suelo. A partir de entonces pasó varios días en estado de coma en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, al que fue conducido y del que salió con el alta hospitalaria el pasado 20 de enero.

Andrés Martínez, tras haber declarado en el Juzgado, deberá someterse ahora a un reconocimiento por los médicos forenses, según lo dispuesto igualmente por el Juzgado de Instrucción número 9 de Murcia. Por estos hechos se encuentra en prisión Hristo I.K., de nacionalidad búlgara, y de 40 años, presunto autor del puñetazo, quien al declarar como investigado señaló que nunca tuvo intención de causar el mal sufrido por el joven, además de mostrarse arrepentido.

También como investigados se encuentran otros dos hombres, testigos de la agresión, como presuntos autor del delito de omisión del deber de socorro. La defensa de la víctima solicita que el delito sea de asesinato y no de homicidio en grado tentativa por cuanto el certero puñetazo que le propinó el portero en la cabeza se realizó de forma alevosa.

La víctima, que ha estado en coma y que ha sufrido diversas intervenciones quirúrgicas por el fuerte golpe recibido en la cabeza, llegaba a los juzgados en calidad de testigo en una sesión pedida por la defensa del agresor y no ha hecho declaraciones a los numerosos periodistas que lo aguardaban en el Palacio de Justicia.