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España pide «diálogo» y «respeto» entre México y EE UU para superar tensión

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando.
El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando. / Efe
  • El Gobierno se muestra contrario a un eventual arancel a la importación de productos mexicanos sugerido por la Casa Blanca para financiar el muro

El Gobierno ha pedido un "diálogo respetuoso" entre México y Estados Unidos para desactivar la creciente tensión bilateral por la insistencia del presidente Donald Trump de que su vecino del sur costee un polémico muro fronterizo. "Hacemos un llamamiento a ambos gobiernos para que dentro del respeto mutuo lleguen a acuerdos satisfactorios", señaló en rueda de prensa el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, al recordar la "amistad" y "cercanía que siempre han presidido sus relaciones".

La tensión entre Estados Unidos y México alcanzó su máximo nivel el jueves después de que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto cancelara un viaje a Washington, al reiterar Trump que será el país latinoamericano quien pague la construcción del multimillonario muro en la frontera común.

Desde su llegada a la presidencia el 20 de enero, Trump ha irritado a México además con decretos para reforzar la vigilancia migratoria y su intención de renegociar el tratado de libre comercio de América del Norte. "Lo que hacemos en estos momentos es un llamamiento para que se restablezca ese clima de diálogo respetuoso y entendimiento entre esos dos países", insistió Méndez de Vigo.

Tras recordar que España y México son "socios estratégicos" a quienes unen "lazos de historia", se mostró contrario a un eventual arancel a la importación de productos mexicanos sugerido por la Casa Blanca para financiar el muro. "No somos partidarios ni en este caso ni en ningún otro de poner aranceles"", señaló.

Ante la posibilidad de convocar una cumbre internacional sobre la crisis bilateral, Méndez de Vigo dijo que era "prematuro", al señalar que Madrid quiere por lo pronto "ver si las partes llegan a acuerdos y se entienden". Según fuentes de la Moncloa, Madrid está en "contacto permanente" con México "al máximo nivel", pero se mantiene a la expectativa de ver si ese país "quiere subir el diapasón o no o si quieren resolver ellos" el desacuerdo.

La respuesta del Gobierno es algo que ha pedido esta mañana la gestora del PSOE. El primer partido de la oposición había mandado un inusual y largo comunicado en el que, entre otras cosas, proclamaba su malestar ante el "trato de desprecio" a un país "amigo y aliado histórico de España", como es México y en el que argumenta que España debe trabajar para "ayudar a que los Estados Unidos comprendan que el entendimiento y el dialogo -en lugar del desprecio y las amenazas- con sus vecinos y aliados va en su propio interés". Así, se dirige al Ejecutivo de Mariano Rajoy para que salga en defensa "enérgica" del país presidido por Enrique Peña Nieto y reclama una convocatoria "urgente" de una de una Cumbre Iberoamericana para abordar el "problema".

Los socialistas no sólo muestran su preocupación por el asunto que ya ha provocado una crisis diplomática entre articular una posición común frente a los retos que plantea la nueva administración Estados Unidos y México - el empeño de Trump de construir un muro en su frontera y establecer un arancel del 20% sobre las importaciones procedentes de este país- sino también por la política exterior que pretende impulsar el magnate. Tan preocupados, que también instan al Ejecutivo a reclamar al presidente del Consejo Europeo una cumbre "extraordinaria" de los socios comunitarios para articular una posición común frente a los retos que plantea la nueva administración estadounidense respecto asuntos como las alianzas defensivas. "No podeos permitir que se nos dé un trato que no sea de igual a igual", aducen.

"Los Estados Unidos no pueden volver a los tristes tiempos de los planteamientos aislacionistas y proteccionistas, olvidando sus responsabilidades con la comunidad internacional y el multilateralismo, que es, en definitiva, el único instrumento para hacer frente a aquellos grandes problemas que nos son comunes, como la búsqueda de la paz, la defensa de los derechos humanos o la lucha contra la pobreza o el cambio climático. Sería un grave error -concluyen- si los Estados Unidos se aíslan y dejan de cumplir con sus obligaciones en las Naciones Unidas y demás instituciones multilaterales".