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El Colegio Vallmont defiende que no ocultó los supuestos abusos de su profesor

El Colegio Vallmont de Villanueva del Pardillo.
El Colegio Vallmont de Villanueva del Pardillo. / EFE
  • Este centro colegial de Villanueva del Pardillo afirma que no ha intentado tapar los presuntos delitos sexuales

El Colegio Vallmont de Villanueva del Pardillo (Madrid) defiende que no ha intentado tapar ni ocultar los presuntos abusos sexuales cometidos por el exprofesor Carlos R.I. y que siempre ha estado al lado de los padres de las víctimas, pese a que los progenitores manifiestan que el centro nunca les apoyó. En un comunicado, el centro escolar destaca que ni la institución ni sus profesionales han ocultado ni intentado "tapar" la situación, sino que ha sido todo lo contrario.

"Desde que se tuvo conocimiento de la posible gravedad del asunto, el centro actuó con la mayor celeridad, relevando al profesor de la docencia, acompañando a algunos padres a interponer la correspondiente denuncia y activando los protocolos correspondientes", asegura el centro escolar. Además, recuerda que el colegio está presente en el juicio que se inició el pasado martes en la Audiencia Provincial de Madrid como responsable civil subsidiario y, por tanto "no le corresponde ni acusar ni defender al profesor".

"Lo reflejado en su escrito de defensa respecto a la solicitud de absolución se refiere exclusivamente a esta responsabilidad civil y en ningún caso puede derivarse de este escrito ninguna posición respecto a la acusación o la defensa del profesor", explica. La institución subraya su "máximo respeto y colaboración para facilitar la acción de la justicia" y "lamenta profundamente esta situación que deberá resolver la justicia y que altera el normal desarrollo de la función principal del colegio".

Esta postura contrasta con la versión de la mayoría de los padres de los menores que aseguran que "el colegio nunca les ayudó ni les facilitó las cosas", sino que se dedicó a "mirar para otro lado", como así lo aseguraron el pasado martes. El acusado admitió ayer en el juicio que es un docente "cariñoso" que a veces "da besos" a sus alumnos, pero negó tajantemente haber abusado sexualmente de trece niños entre 2010 y 2015.