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El PP se propone hacer frente a los populistas «que intentan destruir» España

Mariano Rajoy, durante una ruta.
Mariano Rajoy, durante una ruta. / Efe
  • Se define en su ponencia para el XVIII Congreso como "casa común" de las ideologías más representativas del centro-derecha

EPP se propone en su próximo Congreso ofrecer a los ciudadanos una "propuesta solvente", seria y "responsable" para así responder al "surgimiento de formaciones populistas que intentan destruir lo construido, dividir a los españoles y a la política entre 'vieja' y 'nueva'".

Así lo establece en el preámbulo de la Ponencia Política y de Estatutos, según el borrador recogido por Europa Press. En él, el PP deja claro que no cree "que la sociedad española esté dividida en bandos, ni que la política consista en desprestigiar las instituciones y en repetir consignas que la Historia ha demostrado que son profundamente estériles y dañinas".

Además, defiende que los extremismos "de izquierda y de derecha" obligan al partido a reiterar sus valores "y a defender con más ahínco, si cabe, la democracia, la dignidad de todas las personas, el respeto a la pluralidad de opciones individuales y el imperio absoluto de la ley en la defensa y seguridad" del país.

El PP se presenta como un partido "de centro reformista", que trabaja por el diálogo y el consenso y la moderación, y precisa que ese "centro reformismo" no lo entienden como "equidistancia" sino "como un punto virtuoso y óptimo, alejado de cualquier extremo y radicalismo", que busca "el bienestar de toda la sociedad, sin diferenciación de estratos o grupos sociales".

Es más, en línea con los llamamientos que ha hecho su presidente, Mariano Rajoy, desde el Gobierno, subraya que quiere recuperar el espacio de diálogo, incluso del disenso responsable", entre quienes creen "que las instituciones democráticas son el mejor instrumento para alcanzar una mayor libertad y bienestar".

Eso sí, se reivindica como "el partido que aglutina y refleja las ideologías más representativas del centro-derecha español", tras recordar que el PP asumió la "responsabilidad histórica" de convertirse en "casa común" de las familias conservadoras, liberales y democristianas.

Pluralidad de sensibilidades

En pleno distanciamiento con su expresidente José María Aznar, que ha dejado la presidencia de honor y ha separado la fundación FAES del partido, el PP apela al "orgullo de ser un partido fuertemente unido en su pluralidad de sensibilidades". La "vocación centrista", detalla, se traduce en un compromiso con "la moderación, la estabilidad institucional y la pluralidad política", con el "respeto absoluto a la Constitución" y la "disponibilidad al diálogo".

El PP se reivindica como "el partido central de la democracia española y el que más ha hecho por la prosperidad, la inclusión y el desarrollo", con una "gestión histórica" que lo demuestra. El PP abre la ponencia presentándose como un "partido nacional" de "vocación europeísta", comprometido con la libertad, la igualdad, la justicia, la igualdad de oportunidades y el pluralismo político, en el marco de la democracia constitucional y el Estado Social y Democrático de Derecho.

Defensa de la unidad

Así, deja claro que mantiene "una defensa clara y rotunda de la unidad de la nación española y de la igualdad de todos los ciudadanos españoles", a través de su compromiso con la Constitución de 1978. Agrega que esa "defensa activa" de la soberanía nacional va unida al reconocimiento de la pluralidad y diversidad de las "regiones" españolas, y a la creencia en que todas las "lenguas y tradiciones refuerzan la unidad de la nación española".

El PP se identifica "con una visión renovada del liberalismo como filosofía política y económica", porque considera que la experiencia histórica demuestra que el liberalismo asegura los mayores niveles de participación, libertad y prosperidad, y que "la iniciativa individual sólo puede desarrollarse plenamente en una economía de mercado flexible y dinámica" con reglas claras e iguales para todos.

Además, opina que "seguridad jurídica" y la "economía de libre mercado" favorecen la creación de una sociedad "más próspera, más inclusiva y más cohesionada". El Estado, dice también, tiene "un papel a la hora de corregir desajustes y anomalías" que puedan menoscabar el bienestar del conjunto de la sociedad,

El preámbulo alude en varias ocasiones al objetivo de "cohesión" de la sociedad, asegura que el PP lucha "contra las desigualdades, la injusticia y la insolidaridad entre españoles" y se reafirma en su "perspectiva humanista cristiana".

Junto a la "vocación europeísta" del PP y a una mención a las amenazas del "fundamentalismo y el terrorismo internacional", el texto reconoce que la reciente crisis económica en España, "una de las más profundas" de la Historia contemporánea, ha supuesto también una crisis social y política que ha generado "nuevas expectativas y desafíos".

Es en este punto donde el partido de Mariano Rajoy deja clara su apuesta contra el populismo y defiende que "la política se ejerce como vocación de servicio, pensando en el largo plazo y en beneficio del interés general de toda la sociedad".

Una actividad "noble"

Además, defiende que ha dado "respuestas contundentes ante el daño de la corrupción" y, más allá de eso, se propone "revitalizar" el sentido de la política, defendiendo que, además de imprescindible, es "una actividad eminentemente noble".

El PP admite que la percepción que los españoles tienen de la política ha cambiado, en parte por factores que consideran "ajenos" a ellos pero que les han "afectado en primera persona". Así, señala que la corrupción se ha convertido en un problema clave para los ciudadanos pero añade que los 'populares' no se han quedado "impasibles" y subrayan que los nuevos estatutos pretenden avanzar en las medidas y controles.

El partido "que más se identifica con España"

El PP se proclama "el partido que más se identifica con España", por sus cientos de miles de militantes en cada localidad y cada barrio, porque sirve a España "con un proyecto común de unidad, libertad y solidaridad" y es "el que mejor representa los intereses de los españoles" y "más escucha las demandas sociales del país".

"Somos españoles a los que les gusta dialogar con nuestros conciudadanos, acercarnos a cada vecindario, conocer las distintas tradiciones y llegar hasta el último pueblo de esta gran nación", mantiene.

Ahora que los españoles "han vuelto a elegir al PP para continuar gobernando España", el partido se propone ampliar su confianza, acercarse "aún más" a la sociedad y tomar decisiones para "para estimular el crecimiento, consolidar la inclusión social, garantizar derechos y libertades, y hacer accesibles los sueños" de todos los españoles, no sólo de quienes les votaron.

"Trabajar para que todos los españoles vivan en un país unido, cohesionado y libre, donde cada ciudadano tenga plenamente garantizados todos sus derechos y libertades, y disponga del máximo de oportunidades para vivir un futuro mejor", resume. El preámbulo también explica el por qué de unir en un solo texto la ponencia Política y la de Estatutos: para "blindar bajo cumplimiento normativo" la defensa de sus principios y valores, las "grandes banderas" con las que los españoles los identifican.