Ideal

La Fiscalía pide prisión permanente revisable para un violador de Sevilla

  • La autopsia determinó que la víctima, semiinconsciente tras la ingesta previa de barbitúricos, murió a causa de la brutal agresión sexual

La Fiscalía de Sevilla ha solicitado por vez primera en la provincia la pena de prisión permanente revisable para un hombre acusado de haber violado y asesinado a una joven en un céntrico parque hispalense. La mujer, que había ingerido una alta dosis de barbitúricos y se encontraba en estado de somnolencia, falleció a causa de la “brutal práctica sexual” a la que fue sometida, según determinó la autopsia. El acusado siempre ha defendido su inocencia alegando que no la mató y que las relaciones sexuales fueron consentidas y no violentas.

La prisión permanente revisable es la máxima condena a la que se enfrenta un reo, una suerte de cadena perpetua que ha sido criticada por partidos de la oposición y agentes sociales tras su inclusión en la última revisión del Código Penal en 2015. Se contempla para asesinatos cuando “la víctima sea menor de 16 años de edad o una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad”, así como para aquellos supuestos cometidos por grupos u organizaciones criminales, delitos de lesa humanidad o cuando, como en este caso, el crimen “fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera cometido sobre la víctima”. La primera solicitud de esta condena se produjo en Pontevedra para el hombre acusado de haber asesinado a sus dos hijas con una sierra radial.

Ahora es la fiscalía hispalense quien, según han confirmado fuentes judiciales, reclama la pena para un caso que suscitó gran conmoción en la ciudad tras hallarse el cuerpo de la joven, de 24 años, abandonado en el parque de Maria Luisa de Sevilla en febrero de 2016. En la investigación policial la que resultó crucial la colaboración de una barrendera aficionada confesa a la serie “CSI” que halló pañuelos ensangrentados en las inmediaciones y los recogió y conservó en una bolsa aparte para preservar las posibles huellas y restos. Así, la Policía pudo hallar el perfil genético del acusado mezclado con el de la víctima tanto en los restos de sangre de los pañuelos como en el manillar de la bicicleta del procesado.

Una vez acabada la instrucción del caso y dictado el auto de apertura de juicio oral contra el autor del crimen, Francisco Morillo Suárez, de 46 años, el ministerio público le atribuye un delito de agresión sexual, en concurso real con un delito de asesinato, y reclama una condena de 15 años de prisión por la violación y la condena de “prisión permanente revisable” por el asesinato. Asimismo, solicita que en cualquier caso no pueda lograr el tercer grado “en tanto no conste un mínimo de cumplimiento efectivo de 18 años de prisión”, y le reclama una indemnización de 100.000 euros para los padres de la joven asesinada y 25.000 euros para su hermana.

El relato de los hechos establecido por la instrucción señala que la víctima, de 24 años, se encontraba sumida en una “lenta somnolencia” en el parque tras haber ingerido fármacos con intención de suicidarse, “no siendo la primera vez que lo intentaba”, cuando el acusado, que solía frecuentar la zona en busca de sexo ocasional, coincidió con ella y, consciente del estado en el que se encontraba, “decidió aprovechar tal circunstancia para satisfacer sus deseos libidinosos más extremos”, violándola y sometiéndola a una “brutal práctica sexual”, marchándose a continuación en su bicicleta tras vestirla y dejarla acostada boca abajo sobre uno de los bancos del parque. La autopsia concluyó que se trató de una “muerte violenta cuya causa fundamental es un shock hemorrágico por hemorragia derivada” de las lesiones causadas por el agresor.