Ideal

Las dos incógnitas que dificultan el caso de Diana Quer

  • La antena de Taragoña dispone de un total de millón y medio de comunicaciones coincidentes en hora con la franja de conexión establecida por el terminal de la joven

Un teléfono hundido en el agua y un correo electrónico enviado supuestamente por ella desde una cuenta vinculada a su número de móvil. Esas son las dos únicas pruebas de las que disponen los investigadores encargados de llevar a cabo las pesquisas pertinentes en el caso de Diana Quer. Un hecho que irrumpió en la actualidad nacional a finales del pasado mes de agosto y que, con el año concluyendo, aún sigue sin resolver. Se presenta como un caso complejo que plantea varias cuestiones, y en especial dos. Dos incógnitas que aún están por resolver y que se antoja como una labor difícil. La primera será localizar a esos teléfonos que coincidieran con el de la desaparecida en lugar y hora; la segunda, conocer quién está detrás del envío del correo electrónico.

Según informó este lunes el programa ‘Espejo Público’, sólo la antena de telefonía ubicada en Taragoña registró entre las 2.48 horas y las 4:15 de la madrugada -último momento en que dio señal el terminal de Diana Quer- un total de 1500000 conexiones. De todas ellas se tiene que establecer cuáles coincidieron con el de la madrileña en momento y lugar.

A esta situación dificultosa hay que sumarle el hecho de que la persona que pudo llevar a la joven en el vehículo desde el que se arrojó el iPhone 6 de la desaparecida a la ría de Arousa portase un teléfono de diferente compañía, por lo cual habría un desfase de tiempo en la recepción de la señal. Por tanto, el número de posibilidades incrementaría.

Otras posibilidades que complicarían aún más este aspecto es la hipótesis de que ese o esos individuos llevasen un teléfono móvil a nombre de otro titular, o bien que portasen alguno que estuviera apagado, o directamente que no tuvieran terminal alguno. Según las informaciones, la labor de análisis podría extenderse durante unos seis meses debido a las numerosas aristas.

En lo que respecta al correo electrónico, cabe destacar que las fuentes oficiales de la investigación otorgan una relevancia mínima. De hecho se cree que pudiera ser alguien cercano a la joven, que pudo actuar por su cuenta y desconociéndose la intención, según recoge ‘La Voz de Galicia’.

Lo cierto es que el mensaje ha generado cierta confusión. Se trata de una cuenta de correo electrónico que fue activada justo horas después de ser enviado ese intrigante mail. Lo hicieron desde un servidor oculto que impedía dejar rastro. “Muchas molestias para ser una broma”, recalcaba Joaquín Amills, presidente de SOS Desaparecidos, organización que recibió la misiva virtual. Después se supo que el teléfono móvil asociado a esa cuenta no era otro que el de Diana Quer. Un exceso de información de carácter privado que fue denunciado por la propia asociación. Ahora, la pelota está en el tejado de Gmail, quien podría facilitar la identidad y el momento en que se generó la cuenta siempre con una orden judicial.

Mientras tanto, en declaraciones en exclusiva al programa de Antena 3, la madre de Diana Quer, Diana López Pinel, ha confesado haber atravesado unos días “bastante duros” con estas navidades en las que no está su hija mayor ni tampoco su madre, recientemente fallecida. Sí estuvo su hija Valeria, de quien ha recuperado la custodia tras el cese de la medida adoptada por el juzgado de Pozuelo de Alarcón. “Yo ya lo sabía, era cuestión de tiempo, pero no me voy a regodear”, manifestó.

Sobre la investigación, López Pinel recordó estar prácticamente en contacto diario con los especialistas que encabezan una investigación “muy técnica” pero sobre la que tiene depositadas muchas esperanzas: “No quiero tirar la toalla porque si la tiro yo, la tira Diana”.