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El líder de Manos Limpias anuncia que disolverá el sindicato al salir de prisión

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Miguel Bernad, secretario general del sindicato Manos Limpias. / Santi Donaire (Efe) I Atlas

  • Bernad paga la fianza de 50.000 euros impuesta por el juez del 'caso Ausbanc' y avanza que no recurrirá la sentencia de 'Nóos' «salga que lo salga»

Miguel Bernad, secretario general del sindicato Manos Limpias, salió a las 20.00 horas de este jueves del centro penitenciario de Navalcarnero, en Madrid, después de que su familia depositase en apenas dos horas la fianza de 50.000 euros que le impuso el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tras modificar su situación personal. Bernad, de 74 años, llevaba desde el 18 de abril en prisión provisional tras ser detenido en la llamada 'operación Nelson', que investiga delitos de extorsión y fraude en subvenciones presuntamente cometidos por el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, también encarcelado.

A su salida de prisión, Bernad anunció su intención de disolver Manos Limpias por la «criminalización» sufrida en este caso después de una vida dedicada «a la lucha contra la corrupción». «Ni somos chorizos ni lo hemos sido nunca. No hay ninguna prueba que diga que hemos extorsionado a un dirigente de la banca española, pero nos han acusado de ser una organización criminal», criticó Bernad antes de subirse al vehículo deportivo que le esperaba para irse a casa. Sobre la personación del sindicato en diferentes casos de corrupción, el secretario general avanzó que no recurrirá la sentencia del 'caso Nóos' «salga lo que salga», es decir, que si la Infanta Cristina resulta absuelta por la Audiencia de Palma no habrá recurso de casación ante el Tribunal Supremo, ya que Manos Limpias fue la única parte que le acusó.

El juez Pedraz cambió de opinión sobre Bernad dos meses después de que la Sala Penal de la Audiencia Nacional confirmara su privación de libertad por riesgo de fuga y destrucción de pruebas. Los motivos fueron que la investigación ha avanzado en este periodo, el estado de salud del acusado -fue intervenido de un desprendimiento de retina-, los meses que lleva en prisión o que «difícilmente» podría ocultar pruebas.

Según fuentes jurídicas, también se valoró que «ningún testigo ha llegado a incriminar de forma directa a Bernad». En cualquier caso, el juez señaló que siguen existiendo indicios delictivos. Por este motivo, le impuso estrictas medidas cautelares como la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio, la retirada del pasaporte o la prohibición de abandonar el país.

A Bernad le investigan por delitos de extorsión, amenazas, pertenencia a organización criminal, estafa, administración desleal y fraude de las subvenciones. Delitos que Bernad «no reconoce», porque él «nunca ha tenido intención ni ha pensado en obtener beneficios» de las causas en las que el sindicato que dirigía estaba personado, según señalaron fuentes jurídicas.

Permisos e indicios

Hasta en tres ocasiones pidió el investigado salir de prisión y el juez Pedraz siempre se lo denegó con los mismos argumentos: que no habían variado las circunstancias procesales, aunque sí que le concedió un permiso extraordinario de dos días para visitar a su madre enferma de 104 años, residente en Valladolid.

Durante este permiso de una semana, Bernad debió permanecer en el domicilio materno bajo custodia policial. Se trató del segundo del que disfrutaba, después de que el pasado mayo saliera de la cárcel para someterse a la citada intervención de desprendimiento de retina.

En la llamada 'operación Nelson', la Fiscalía tiene indicios de que Pineda conformó junto a Bernad desde hace años una trama dedicada a extorsionar a entidades bancarias a cambio de no iniciar acciones legales contra ellas en los tribunales junto con Manos Limpias.

Las pesquisas son fruto de una investigación que comenzó el 23 de febrero de 2015. Exigían a las entidades sumas de dinero también a cambio de no difundir sobre ellos informaciones negativa. Según el fiscal Daniel Campos, además de extorsionar a los bancos, obtenían fraudulentamente subvenciones y ofrecían «la retirada de la acción penal en algunos procesos previa exigencia de importantes cantidades de dinero», actividades que desarrollaron de forma organizada y prolongada en el tiempo. Uno de los casos que se investiga es precisamente 'Nóos'.

Las pesquisas son fruto de una investigación que comenzó el 23 de febrero de 2015, hace más de un año. Exigían a las entidades sumas de dinero también a cambio de no difundir sobre ellos informaciones negativas. En el curso de la instrucción se pudieron obtener indicios de que las personas detenidas utilizaban sus asociaciones, que supuestamente no tienen ánimo de lucro, para su enriquecimiento personal o el de sus allegados.

Según el fiscal, además de extorsionar a los bancos, obtenían fraudulentamente subvenciones y ofrecían «la retirada de la acción penal en algunos procesos previa exigencia de importantes cantidades de dinero», actividades que desarrollaron de forma organizada y prolongada en el tiempo. Uno de estos procedimientos fue el 'caso Nóos' y la imputación de la Infanta Cristina, promovida por Manos Limpias.