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Trasladados a París los cinco arrestados en un depósito de armas de ETA

Aledaños del caserío de Louhossoa.
Aledaños del caserío de Louhossoa. / AFP
  • Habían sido detenidos el 16 de diciembre en el caserío de Louhossoa, cerca de la frontera francesa con España

Las cinco personas arrestadas el pasado viernes en un caserío del País Vasco francés, junto a un "importante" depósito de armas de la banda terrorista ETA, están siendo trasladados este lunes a París (Francia) para ser interrogados por la brigada antiterrorista, y según indicaron varias fuentes judiciales.

Se trata del expresidente de la Cámara Agraria del País Vasco francés Michel Berhocoirigoin, del dirigente del movimiento "Bizi!" Jean-Noël Etcheverry, "Txetx"; el militante Michel Bergougnian, conocido viticultor de la región; la periodista de medios abertzales Beatrice Molle y el cámara independiente Stéphane Etchegaray.

Todos ellos, presentes en el caserío de Louhossoa, cerca de la frontera con España, fueron presentados por el Ministerio francés del Interior como personas "relacionadas con la organización terrorista ETA", mientras que medios nacionalistas vascos les consideran como mediadores en el desarme de la banda.

Los cinco fueron trasladados en avión desde Bayona, donde estaban en prisión preventiva desde el pasado viernes, para continuar su detención provisional en la brigada antiterrorista de la capital. La Fiscalía Antiterrorista abrió una investigación por asociación de malhechores con fines terroristas e infracción a la legislación sobre la tenencia de armas y explosivos en banda organizada.

La prisión preventiva en Francia por este tipo de casos puede durar hasta 96 horas, por lo que no durará más allá del martes por la noche, antes de ser presentados ante un juez en vista de una eventual imputación. Dos de los detenidos, Berhocoirigoin y Etcheverry, habían firmado un comunicado junto con el presidente de honor de la Liga francesa de Derechos Humanos, Michel Tubiana, en el que aseguraban que iban a participar en una operación de destrucción de parte del arsenal de ETA.

Según estos, se trataba de una operación controlada para impulsar el desarme de la banda y, al final, las armas -supuestamente el 15 % del arsenal que aún tiene la banda- iban a ser entregadas al Estado francés. Tubiana acusó a París y Madrid de haber interferido en la operación con la voluntad de alejar el desarme organizado de ETA.

El ministro francés del Interior, Bruno Le Roux, por su parte, aseguró que "nadie" es legítimo para destruir armas de ETA, sobre todo porque pueden constituir pruebas para la resolución de "actos graves, incluso atentados". Por otro lado, las fuentes indicaron que el inventario del depósito de armas ha terminado, aunque continúa el análisis científico de las mismas.

La policía encontró en el caserío dos granadas, 29 armas cortas, 9 fusiles de asalto, 12 metralletas, más de 3.000 municiones, gran cantidad de explosivos, material para fabricarlos, detonadores y temporizadores.