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Ingresa en la UCI una bebé de 11 meses por presuntos malos tratos en Bilbao

Hospital de Cruces.
Hospital de Cruces. / E. C.
  • El juzgado de Baracaldo que investiga el caso ha dictado una orden de alejamiento de la madre y la Diputación ha asumido la custodia de la niña

Una bebé de apenas once meses de vida ingresó el pasado viernes 9 de diciembre en la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría del hospital de Cruces, en Bilbao, con lesiones internas y perforación de estómago. Los médicos que la examinaron apreciaron en la pequeña una fractura de muñeca, además de otros traumatismos, lesiones internas compatibles con la ingesta de alcohol o drogas, y marcas antiguas. El hospital denunció el caso ante el juzgado de guardia de Baracaldo, que abrió una investigación al respecto, según ha podido saber este periódico de fuentes cercanas al caso.

Ante los indicios de malos tratos sobre la menor en el entorno familiar, el juzgado de instrucción número 4 de la localidad fabril en el que recayó el caso, dictó de inmediato una orden de alejamiento respecto de la madre. No se descarta la posible responsabilidad en las lesiones de algún compañero de la mujer. La Diputación de Vizcaya asumió desde ese momento la guardia y custodia de la menor y estudia ahora si otorgársela a otro familiar, su abuela, autorizada a visitarla en el hospital.

La pequeña salió de la UCI de Cruces el pasado martes, aunque continúa ingresada en el centro hospitalario recuperándose de las graves lesiones que presentaba. La investigación sobre los posibles malos tratos se trasladará probablemente a los juzgados de Guecho, ya que el domicilio de la criatura se ubicaba en la localidad de Sopela, donde presumiblemente se produjeron los hechos.

Al parecer, la madre, de origen sudamericano, de 29 años, afincada en el País Vasco desde hace tiempo, alegó en su entorno que las lesiones que presentaba la pequeña se debían a que se había caído de la cuna. Cuando se trasladaba con ella a Bilbao, la cría empeoró y empezó a cambiársele el color de la cara, por lo que, según dijo, la mujer decidió llevarla al hospital de Cruces, donde quedó ingresada en estado grave.

Otro caso espeluznante

En mayo de 2001 se produjo un caso similar en Vizcaya. Una niña de dos años ingresó en coma en el hospital de Basurto con un derrame cerebral, hematomas por todo el cuerpo y fuertes golpes en la cabeza provocados aparentemente por una paliza. La madre de la pequeña y el compañero sentimental de ésta, un extoxicómano con numerosos antecedentes que acababa de salir de prisión, fueron detenidos por la Ertzaintza en el mismo centro médico, acusados de los delitos de malos tratos y encubrimiento. Ambos ingresaron en prisión, ella en Nanclares de la Oca, y él, en Basauri, por orden del juzgado de instrucción número 2 de Bilbao encargado del caso. La mujer, que en principio se negó a declarar contra su novio, finalmente le acusó de haber golpeado a la pequeña.

El espeluznante atestado policial detallaba que el presunto agresor propinó a la pequeña «patadas, puñetazos y empujones» en la pensión en la que se habían alojado durante el último mes. La última paliza dejó a la cría inconsciente. La madre pidió a la dueña de la pensión que llamara al 112 asegurando que la niña había sufrido un ataque epiléptico. Los médicos lo descartaron y le diagnosticaron lesiones producidas por una brutal agresión. También en su caso, el Servicio de Menores de la Diputación de Vizcaya se hizo cargo de la tutela de la menor.

Los dos acusados terminaron sentados en el banquillo. En diciembre de 2002, la madre de la cría y su compañero fueron condenados por la Sección Primera de la Audiencia vizcaína a nueve años de prisión cada uno por los delitos de «maltrato habitual» y «asesinato intentado». La sala dudaba de que la madre pudiera golpear a la niña, aunque la consideró culpable por «omisión».