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El Rey aboga por una Europa «más fuerte y solidaria»

Los Reyes, este martes en Oporto.
Los Reyes, este martes en Oporto. / Estela Silva (Efe)
  • Felipe VI defiende en Lisboa el proyecto de la UE ante quienes lo cuestionan

El Rey afianzó la vocación europeísta de España y Portugal frente a quienes cuestionan el proyecto de la UE. Cuando se cumplen treinta años de la adhesión de ambos países a la entonces CEE, Felipe VI defendió que «necesitamos una Europa más fuerte y más solidaria», capaz de generar empleo y dar respuesta a las «necesidades» de los ciudadanos. Lo hizo durante la cena ofrecida por el primer ministro, Antonio Costa, con la que concluyó la primera jornada de los Reyes en Lisboa.

Don Felipe y doña Letizia aterrizaron hoy por la tarde en la capital lusa en la segunda parte de su visita de Estado al país vecino y que concluye mañana. Como ya sucediera el día anterior en Oporto, Felipe VI recibió a su llegada las llaves de la ciudad de manos de su alcalde, Fernando Medina. Un gesto que el Monarca correspondió con un homenaje a esta capital «moderna, innovadora y competitiva», hermanada con Madrid. Desde el Salón Noble del ayuntamiento lisboeta, don Felipe volvió a combinar las lenguas española y portuguesa para agradecer la acogida recibida y reafirmar «la amistad indestructible» entre ambos países como ya hicieron en el pasado su padre y su bisabuelo, Alfonso XIII, en sus visitas a Lisboa. El Rey destacó también la belleza y la transformación de la ciudad que ha contribuido a que se consolide como una gran capital europea, «abierta y cosmopolita».

     

Con empresarios

     

La agenda de los Reyes incluyó durante su segundo día en Portugal un recorrido por dos centros punteros de investigación científica, como el Instituto de Investigación e Innovación en Salud y el Parque de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Oporto (UPTEC), donde se les obsequió con un violín realizado en fibra de carbono impreso en 3D. Posteriormente, asistieron a un almuerzo ofrecido en su honor en el Palacio de la Bolsa de Oporto, y en el que estuvieron acompañados por el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa.

Ante más de un centenar de empresarios españoles y portugueses, Felipe VI alabó su «dedicación, esfuerzo y valentía» y apostó por «seguir trabajando» para llevar la ya «ejemplar» relación económica bilateral entre ambos países a «cotas más altas», para sacarle el «mayor provecho» e impulsar el mercado ibérico. Pero también aprovechó su presencia para agradecerles su «esfuerzo, tenacidad y sacrificio», que junto a las reformas de los Gobiernos de España y Portugal permiten «vislumbrar el final de la crisis económica».

El momento más importante de la visita será la intervención del Rey mañana ante la Asamblea de la República en una sesión solemne convocada para la ocasión; una deferencia de Portugal con los Jefes de Estado de aquellos países a los que se siente más próximo como ya demostró en 1989 cuando tuvo el mismo gesto con don Juan Carlos. Después, los Reyes almorzarán junto a la comunidad española en el Palacio de Palhavá, residencia del embajador español en Lisboa y cerrarán el viaje con una visita a la Fundación Champalimaud.