Ideal

La Policía foral confirma la versión oficial de lo sucedido en Alsasua

Amigos de los detenidos se manfiestan en Alsasua.
Amigos de los detenidos se manfiestan en Alsasua. / Efe
  • Tanto la denuncia presentada como el informe del propio cuerpo coinciden con lo narrado por la Guardia Civil

Tanto la denuncia presentada por una de las víctimas en la agresión de Alsasua como el informe preliminar de la Policía Foral enviados al juzgado de instrucción número 3 de Pamplona, encargado del caso, vienen a corroborar la versión dada por la Guardia Civil de lo sucedido en la localidad navarra la noche del viernes al sábado, según informa hoy Diario de Navarra.

La denuncia de una de las jóvenes, la única que presentó denuncia ante la Policía Foral explica que las agresiones comenzaron en el interior del bar. Comenzaron con miradas, continuó con el lanzamiento de un chupito y finalizó con el encaramiento de dos jóvenes con los agentes, que estaban de paisano y fuera de servicio. El grupo de amigos con el que se encontraban los dos primeros comenzaron a insultarles y empujarles.

La joven relata que los agresores conocían su condición de agentes de la Benemérita porque ella se interpuso en medio de la discusión y les dijo que si querían pegarles tendría que pegarle primero a ella. “El chico me dijo que a mí no, pero que a ellos, los guardias civiles, sí les iban a pegar”, afirma la joven denunciante en el informe recogido por Diario de Navarra. Fue entonces cuando comenzaron los golpes y sacaron a los cuatro del bar, donde se unió más gente a la agresión.

En la denuncia no consta el número de personas implicadas en la agresión, aunque la joven sí que llegó a describir a seis de ellos. Sin embargo, el informe continúa con lo observado por los agentes de la Policía Foral que llegaron al lugar cuando todavía se estaba produciendo la agresión. Y en este relato se confirma el número de participantes.

Unas 40 personas

Inicialmente, los agentes forales detuvieron a uno de los participantes. Lo introdujeron en el vehículo y acudieron a separar al sargenteo y su novia de los agresores. El informe explica que “los agentes estaban totalmente rodeados por una multitud de unas 40 personas, algunas de ellas con el puño levantado”. Entre todos lograron abrir el coche de la Policía Foral y sacar al detenido. Pero inmediatamente los agentes volvieron a introducirlo después de un nuevo forcejeo.

A los minutos llegaron patrullas de la Guardia Civil y la Brigada central de Intervención de la Policía Foral. Según se relata en el informe, para entonces ya había unas 50 personas en el exterior del bar donde se iniciaron los hechos, unas 50 en los alrededores y otras 30 personas increpando a las patrullas.

Según la Policía Foral no sólo identificaron a los dos hombres agredidos como agentes de la Guardia Civil, sino que conocían perfectamente su cargo dentro del cuartel. Cuando se calmaron un poco los ánimos, uno de los guardias civiles identificó a otro de los agresores en un bar cercano y acudió al bar con agentes de la Policía Foral y varias personas le llamaron “sargento” entre insultos.