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Desarticulada una banda de narcotraficantes que almacenaba 463 kilos de droga

La droga incautada en una nave industrial de Valencia.
La droga incautada en una nave industrial de Valencia. / CNP
  • La célula estaba liderada por un exmilitar checeno que guardaba la cocaína y la marihuana en una nave industrial de Valencia

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una célula de narcotraficantes a gran escala liderada por un exmilitar checheno en busca y captura internacional que almacenaba en un piso y en una nave industrial de Valencia 313 kilos de cocaína y 150 de marihuana para su distribución.

En la operación, una de las mayores aprehensiones "en tierra" de cocaína realizada en nuestro país, dos personas han sido detenidas: el "guardián" de la droga, encargado de custodiarla, y un miembro de la banda llegado a España para iniciar "de forma inmediata" su distribución, informa la Policía en un comunicado.

El responsable del grupo, en busca y captura internacional tras el operativo desplegado en nuestro país, fue miembro de las fuerzas especiales chechenas y ha estado encarcelado en varias ocasiones en Bélgica por tráfico de armas, extorsión, tráfico de drogas y proxenetismo.

Los detenidos estaban "obsesionados" con ser descubiertos y escondían durante largos periodos de tiempo las drogas en las paredes y techos de viviendas que alquilaban en localidades alejadas de la ciudad de Valencia, donde pensaban que el control policial era menor, para dificultar su detección.

Los inmuebles debían cumplir, además, características que facilitasen una posible huida o evitasen una eventual intervención policial, como tener un acceso rápido (para introducir en ellos las sustancias estupefacientes), contar con garajes comunicados directamente con la vivienda o encontrarse en zonas residenciales en las que pasar más desapercibidos.

Celosos de su seguridad, escondían la droga en distintos sitios que sólo conocía un número muy reducido de los miembros del grupo, y el estupefaciente permanecía "en dormido" al menos un mes antes de ser distribuido.

Llegaban incluso a cesar por completo sus actividades durante este periodo y abandonar nuestro país, mientras que únicamente permanecía en España uno de ellos, encargado de custodia, vigilancia e información al grupo.

Los miembros de esta organización operaban en células estancas, de no más de dos personas, lo que les permitía pasar más desapercibidos: sólo ellos y el jefe del grupo criminal conocían y tenían acceso a sus inmuebles, de modo que, una eventual investigación sobre una célula no conduciría hasta las otras.

Cualquier sospecha suponía el cambio inmediato de domicilio, incluso el simple hecho de que los vecinos del inmueble empezaran a saludarles tras un tiempo viviendo en el mismo sitio.

Tenían órdenes de vestir únicamente de negro o blanco, evitando otros colores que llamasen la atención, y el encargado de la custodia no podía salir de su domicilio salvo para controlar o comprar alimentos, por lo que llegaba a pasar días enteros sin abandonarlo.

Los agentes averiguaron que uno de los investigados había viajado hasta nuestro país para proceder a la puesta en circulación la droga que la célula ocultaba en una vivienda y en una nave en Valencia, y, tras su llegada a España, se le detuvo, así como al guardián de las sustancias.

En minuciosos registros se localizó la cocaína "tapiada" en las estructura de las casa, oculta en los techos de prácticamente toda la vivienda, en los bajos de la cocina y en el circuito de ventilación del inmueble, y fue necesario romper paredes para intervenirla.

Además de los dos arrestos realizados en España, hay otros dos miembros del grupo pendientes de detención, buscados a nivel internacional.

La operación ha sido realizada por agentes de la Brigada Central de Crimen Organizado de la UDYCO Central y el Grupo de Crimen Organizado de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana.