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Una discusión familiar por motivos económicos desencadenó el doble crimen de Vizcaya

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Traslado del cuerpo de una de las fallecidas. / Foto: Luis Tejido (Efe) | Vídeo: Atlas

  • El marido y yerno de las dos fallecidas se declara autor de ambas muertes y reconoce que organizó un montaje para simular un asalto a su negocio

El motivo de los dos homicidios cometidos este miércoles en Abadiño por un hombre contra Mari Luz Alejo, su mujer, y Amelia Rodríguez, su suegra, sería, supuestamente, una discusión familiar por motivos económicos, según fuentes del Departamento vasco de Seguridad. Esta hipótesis cobra fuerza para la Ertzaintza, mientras el acusado del doble crimen pasará a disposición judicial a lo largo del viernes bajo la acusación de homicidio.

Por el momento, el detenido permanece en dependencias de la Ertzaintza en Durango, a las que fue conducido, poco antes de las ocho de la tarde del miércoles, para prestar declaración.

Las dos mujeres fueron halladas muertas con signos de violencia en la mañana del miércoles por la hermana e hija de las víctimas, quien fue al domicilio para informarlas del incendio de la carpintería familiar en Atxondo, donde fue encontrado el marido y yerno de las fallecidas y que apareció golpeado y atado por los pies colgando de un montacargas. Después de ser liberado por dos de sus empleados, fue evacuado al hospital de Galdakao para ser atendido de sus lesiones. Pasada la una y media de la tarde, el hombre recibió el alta y abandonó el centro sanitario. Después de prestar declaración en dependencias de la Policía Vasca, fue detenido acusado de homicidio.

Mari Luz acababa de prejubilarse de la empresa Inyectametal de Abadiño y su madre, Amelia, se había trasladado desde Palencia a la vivienda familiar para pasar las Navidades.

Los indicios recogidos en la carpintería, así como otros datos de la investigación recopilados por la Policía vasca, avalaron el arresto bajo la acusación de homicidio.

"Era una grandísima compañera"

Compañeros de trabajo de Mari Luz Alejo se han concentrado este jueves al mediodía ante la empresa CIE Inyectametal del barrio de Matiena, en Abadiño, para expresar su repulsa por el crimen. Alrededor de un centenar de personas han guardado cinco minutos de silencio en memoria de Mari Luz, cuyo cadáver apareció junto al su madre Amelia Rodríguez Sardón.

Los concentrados no portaban pancartas y se han limitado a alabar a su compañera de trabajo fallecida tras concluir el acto de protesta por el doble crimen. "Era una grandísima compañera", han asegurado, para destacar que se encuentran totalmente "consternados" por los hechos.