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El PSOE insta a Rajoy a crear un grupo de trabajo con «expertos» para delimitar el alcance de la reforma constitucional

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Susana Díaz y Pedro Sánchez. / Efe | Atlas

  • El secretario general del PSOE aboga por convocar la conferencia de presidentes autonómicos para impulsar medidas de regeneración democrática de todas las instituciones, revisar el sistema de financiación y reactivar la economía

  • Susana Díaz afirma que hay muchas razones para cambiar la Carta Magna pero "sin prisas"

  • "No tengamos la tentanción de atajar, para resolver el problema urgente que tenemos en Cataluña", dice la andaluza

El PSOE no quiere un cambio constitucional rápido y radical, pero sí cree que ha llegado el momento de que todas las fuerzas parlamentarias se sienten a estudiar su conveniencia y a delimitar su margen de actuación. Dicho de otro modo, cree que hay una necesidad "urgente" de hablar del tema, al calor de la tensión que se vive en Cataluña y de los síntomas de fatiga que muestra el sistema del 78, pero que las decisiones deben tomarse "sin prisa". El secretario general del partido, Pedro Sánchez, ha retomado así hoy la propuesta planteada hace un año por su antecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que la cámara baja cree un grupo de trabajo en el que políticos y expertos debatan sobre el asunto. Un paso previo, ha dicho, a la creación de una ponencia constitucional propiamente dicha.

Los socialistas son conscientes de que, como en ocasiones anteriores, se toparán con la negativa del Partido Popular, pero quieren que al menos quede constancia de que ellos no permanecen inmóviles, como Mariano Rajoy, dicen, ante uno de los desafíos más importantes que tiene España en este momento. "Si nos dan el portazo, al menos quedará claro que para que la reforma sea viable, el PP tiene que salir del Gobierno", dice el primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

La fórmula permite además al primer partido de la oposición evitar quemarse con una propuesta más concreta reforma.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha advertido hoy de que el PSOE no caerá en la "trampa" que, a su juicio, le ha tendido Mariano Rajoy al exigir que ponga sobre la mesa una propuesta concreta de reforma constitucional. En su intervención inicial al frente del Consejo de Política Federal del partido, que esta mañana se ha reúnido en Zaragoza, la dirigente andaluza ha defendido que hay muchas razones para cambiar la Constitución pero ha pedido a los suyos que no tengan "prisa". "No tengamos la tentación de atajar para resolver el problema urgente que tenemos en Cataluña", ha apuntado.

Estrategia

El principal partido de la oposición aprobó hace ya más de un año en otro cónclave de esta naturaleza la llamada 'declaración de Granada', una propuesta de reforma del Estado autonómico que permitió sortear el evidente riesgo de divorcio con el PSC y en la que se hablaba de avanzar hacia formas de relación y funcionamiento interno propias de modelos federales. Era un texto deliberadamente ambiguo que permitía distintas lecturas según la sensibilidad de cada territorio, pero que, entre otras cosas abogaba por introducir en la Carta Magna los principios de financiación autonómica, entre ellos la ordinalidad, la distinción clara de competencias y la conversión del Senado en una auténtica cámara territorial.

El documento se completó con una propuesta de reforma constitucional más amplia, en la que se planteaba una enmienda al 'pecado' cometido en 2011 al pactar con el PP la reforma del artículo 135 y sacralizar el equilibrio presupuestario. Se trataba de un blindaje que permitiera garantizar la prestación de los servicios sociales básicos (sanidad y educación, entre ellos) en tiempos de crisis. Pero lo que nunca ha hecho el PSOE es bajar al detalle ni mucho menos sentarse a plantear un articulado nuevo. Y no lo hará.

Los socialistas, como Díaz esta mañana, creen que en el momento en el que lo hagan su propuesta estará "muerta", el PP por un lado y los independentistas por otro se opondrán y no habrá nada que hacer. De lo que se trata, dicen, es de abrir un espacio de diálogo. La presidenta andaluza, que también preside este órgano interno en el PSOE, ha advertido además que los ciudadanos no pueden sentir que la reforma Constitucional que defienden se hace sólo por Cataluña. "Tienen que percibir que es una reforma para todos los pueblos de España". De ahí su llamamiento a actuar sin prisa.

"Tiene que ser una reforma que mejore el encaje de Cataluña pero que mediante el reconocimiento de sus sentimientos. No quiero dar más alas a los que quieren que se reconozca otro Estado", ha advertido.