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Un indocumentado subsahariano se acoge por primera vez en Ceuta al retorno voluntario

Varios inmigrantes en el Centro de Estancia Temporal (CETI) de Melilla
Varios inmigrantes en el Centro de Estancia Temporal (CETI) de Melilla / Efe
  • Issa Baldé, oriundo de Guinea Bissau, llegó a España en 2011 e ingresó de nuevo en junio en el CETI de Ceuta para ser trasladado a la Península como paso previo a su salida

El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta ha visto partir esa semana al primer indocumentado de origen subsahariano que abandona la ciudad autónoma por voluntad propia y sin que en su caso medie ningún problema policial o judicial para regresar a su país de origen. Issa Baldé, oriundo de Guinea Bissau, ha vuelto a la Península para, con la mediación de una organización no gubernamental (ONG) regresar a su localidad natal, Bafata, una ciudad ubicada en el centro del país y famosa por sus recursos naturales.

En declaraciones justo antes de abandonar el CETI de Ceuta, al que llegó el 5 de junio procedente de Algeciras, Baldé ha explicado que "la vida es muy dura en Europa cuando no tienes trabajo" y que las cosas "están cada vez más difíciles" en España. "Al menos en mi país, con mi familia, puedo comer y dormir en una casa", alega el joven, de 29 años de edad.

El guineano llegó por primera vez a España en 2011 a bordo de una embarcación a remos con la que cruzó el Estrecho de Gibraltar desde las costas marroquíes junto otra media docena de migrantes subsaharianos. En la localidad gaditana fue ingresado en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). Dos meses después viajó a Almería, donde ya residía uno de sus hermanos. "En esa época ya era muy complicado encontrar trabajo y tuve que dormir en la calle, pasar muchas penurias", recuerda Baldé, que sigue manejándose mejor en portugués, su lengua materna, que en castellano.

Desde Almería se fue a Lisboa, donde pasó "más de un año" sin mejores perspectivas, y en 2013 volvió a la región andaluza, que el pasado mes de junio decidió abandonar definitivamente con la intención de seguir en sentido inverso la misma ruta que le había traído a Europa a través de Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Argelia y Marruecos.

"Compré el billete de barco con mi tarjeta de elector de Guinea, crucé el Estrecho y fui a la frontera del Tarajal pero en Marruecos me impidieron el paso", explica Baldé, que "asombrado" se vio "atrapado" en la ciudad autónoma, sin posibilidad de salida ni hacia el norte ni hacia el sur.

"No me arrepiento de nada de lo que hecho", avisa el migrante guineano, que acordó su ingreso en el CETI y la incoación de un expediente de expulsión de territorio español que finalmente, con la colaboración de una ONG, detallan fuentes policiales, ha permitido su traslado a la Península para como paso previo a su salida en avión de vuelta a Guinea Bissau.

El Gobierno central abrió en junio la convocatoria para la concesión de subvenciones para el desarrollo de programas de retorno voluntario de personas inmigrantes y solicitantes o beneficiarios de protección internacional, apatridia y protección temporal, por una cuantía máxima de 2,4 millones de euros. Los programas subvencionados están cofinanciados por el Fondo Europeo para el Retorno y su plazo de ejecución comprende el período que va de la fecha de la resolución de concesión de la subvención y al 30 de junio de 2015.