La gama S de Audi, placer de conducir

Son las versiones más dinámicas de toda la familia de modelos, que se caracterizan por una combinación de clase y deportividad

En toda su completa gama de modelos, Audi siempre ofrece una versión con la letra S. Sinónimo de una dinámica de conducción más ágil, este tipo de variantes mantiene esa misma imagen de clase de la marca y se caracteriza por detalles como el selector de mando y otros más deportivos y mecánicos, como los escapes, llantas, además de elementos de estilo y materiales de recubrimiento en el interior.

Todos los Audi S llevan de serie S el denominado Audi drive select. Un dispositivo que en síntesis modifica distintos parámetros como la respuesta del motor y las relaciones de cambio, cambia la dureza de la suspensión y los sistemas de ayuda a la conducción. Según el modelo, permite ajustar la dinámica del control de crucero activo y elegir entre las 30 tonalidades de iluminación interior o la sonoridad del motor.

El más pequeño de la familia es el S1 con un motor de 231 CV.
El más pequeño de la familia es el S1 con un motor de 231 CV.

La historia de los modelos S de Audi se remonta a 1985, con la victoria de Walter Röhrl en el Rallye de San Remo con el Sport quattro S1. En 1990, se lanzó el S2 Cupé de 220 CV, cuyo motor se derivaba del cinco cilindros en línea turbo del S1 de competición. La marca iniciaba la producción en serie de turismos con la letra S. En 1992 le siguió el S2 Avant y, un año más tarde, el S2 berlina, también con el cinco cilindros pero con la potencia aumentada a 230 CV.

Desde entonces, las versiones S son una constante en la gama de modelos de Audi. Es el caso del S4 en 1997 o el poderoso motor V8 de 4,2 litros y la caja de cambios Tiptronic en 2003. Otro ejemplo es el SQ5 TDI, primer SUV de la familia S y también primer S con una mecánica diésel. La evolución técnica es uno de los objetivos prioritarios en todo lo que lleve la letra S, como se demuestra en el rendimiento de los motores, la tracción total, la suspensión adaptativa, o los frenos carbocerámicos.

El S4 Avant ofrece una capacidad de carga de 505 litros.
El S4 Avant ofrece una capacidad de carga de 505 litros.

Hay una serie de sistemas y dispositivos que son equipo de serie en todos los modelos S y otros que se modifican para que se funcionamiento permita una experiencia de conducción aún más dinámica, como es el caso del control de estabilidad, con la opción de tolerar un mayor deslizamiento que en los modelos sin S.

El sistema Audi drive select cambia la dinámica del vehículo con solo pulsar un mando para un mayor placer al volante. En algunos modelos varía diferentes niveles, como la respuesta del motor, la amortiguación variable y el climatizador automático. Además también actúa sobre los sistemas de ayuda a la conducción. Por ejemplo, en el S3, permite elegir entre cinco niveles de distancia, ajustar la aceleración y la dinámica del control de crucero activo ACC y también controla la iluminación interior o la sonoridad del motor.

El S7 Sportback dispone de un motor de 450 caballos. Acelera de cero a cien en 4,6 segundos.
El S7 Sportback dispone de un motor de 450 caballos. Acelera de cero a cien en 4,6 segundos.

Basta con seleccionar la posición Dynamic (que aparece en el cuadro de instrumentos) para que el comportamiento del vehículo aproveche toda la potencia del motor, que la suspensión se endurezca o que el funcionamiento del cambio automático actúe por sí solo. Entonces hay que disfrutar al volante, comprobar que un adelantamiento se realiza con una mayor seguridad o que en una carretera de montaña el sistema se encarga incluso de reducir al llegar a una curva cerrada.

En el interior, el Audi virtual cockpit es una alternativa al cuadro de instrumentos analógico, que se comercializa de serie en todos los modelos de la gama S salvo en los S1 y S1 Sportback, S6 y S6 Avant y S7 Sportback. Se pueden escoger distintos modos de visualización, como el que el cuentarrevoluciones cobra protagonismo en el centro de la pantalla, con la velocidad en su interior presentada mediante cifras digitales, y otras informaciones adicionales como la presión de soplado del turbocompresor o la temperatura del aceite.

Otro elemento que destaca por la calidad de imagen es el monitor TFT de 31,2 centímetros y una resolución de 1.440 x 540 píxeles; muestra unos gráficos animados con mucha riqueza de detalles, las imágenes del navegador son espectaculares gracias a un microprocesador de cuatro núcleos que trabaja en segundo plano junto a un programa especial de gráficos en 3D.

Audi también comercializa todoterrenos y cabrio con la letra S. Las llantas especiales o el escape doble es una constante.

De serie en algunos modelos el sistema más avanzado, el MMI Navegación plus, incluye un monitor de 21,1 cm, reproductor de DVD, memoria flash de 10 GB, dos lectores de tarjetas, conexión AUX-IN y toma USB. Asimismo, el sistema reconoce caracteres escritos, así como gestos propios de los dispositivos de electrónica de consumo, como hacer zoom con los dedos.

La aplicación gratuita Audi MMI connect ofrece funciones como configurar rutas desde Google Earth y los servicios de Audi connect permiten entre otras cosas visualizar imágenes reales de Google Street View, consultar la información meteorológica, las noticias o información del estado del tráfico. Es posible la conexión a internet mediante 4G con una tarjeta SIM.

La oferta de versiones S en la gama de Audi es prácticamente tan larga como la familia completa de modelos. Hay S1, S2, S3, S4, S5, S6, S7 y S8, amén de los TTS Cupé y Cabrio y los todoterreno SQ5 y SQ7. Desde los 35.990 euros que cuesta el S1 hasta los 113.130 euros del SQ7 o los 162.660 euros del S8 Plus, hay una opción a elegir.

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