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La cámara ConnectedCam del Citroën C3, al servicio en las autoescuelas

La cámara ConnectedCam del Citroën C3, al servicio en las autoescuelas

  • Junto con los numerosos sistemas de seguridad, resulta una herramienta educativa para formar a los futuros conductores

Una de las novedades de la última generación del Citroën C3 es una pequeña cámara, conocida en la marca como ConnectedCAM. Puede grabar todo lo que ocurre ante el vehículo, lo que para un particular supone un modo estupendo de compartir los mejores momentos en las redes sociales, pero como elemento de formación, es ideal para los profesores de autoescuela para analizar, sobre todo, los errores de los alumnos.

Por tanto, esta innovadora cámara digital de alta definición es una herramienta educativa clave para mejorar la seguridad vial en el aprendizaje al volante de los futuros conductores. Estos van a analizar con los profesores cómo se han producido los fallos, los pormenores de las clases y con la ventaja de repasar los errores para que no se vuelvan a repetir.

La ConnectedCAM de Citroën puede fotografiar y grabar todo lo que sucede delante. Gracias a este sistema y con una sola pulsación, es posible filmar los diez segundos anteriores y los diez posteriores a lo que deseen registrar, para conseguir todo el material y repasar los momentos clave.

En la Confederación de Autoescuelas

Este modelo ha estado expuesto durante la reciente Convención Anual de la Confederación Nacional de Autoescuelas, evento en el que se presentan las últimas novedades del mercado a este colectivo clave, responsable de la formación de los futuros conductores. El nuevo C3, con un equipamiento de última generación como la navegación 3D con reconocimiento de voz, la cámara de visión trasera, la alerta de cambio involuntario de carril y la vigilancia del ángulo muerto, es un modelo seguro para iniciarse al volante.

La ConnectedCAM dispone de un gran angular de 120°, grabación en alta definición, dos millones de píxeles, un GPS y una memoria interna de 16 Gb. Situada justo detrás del retrovisor interior, graba lo que se produce en el exterior del vehículo. Con una pulsación, se hace una foto y al presionar durante más tiempo sobre el disparador, se graba una escena de un mínimo de 20 segundos.

La difusión es accesible mediante la aplicación gratuita ConnectedCAM de Citroën que permite recuperar y compartir las fotos y los vídeos. En caso de accidente, la grabación se activa automáticamente y permite guardar 90 segundos, lo que puede valer como prueba.