Multa de lápices para los olvidadizos en la UGR

Pagando el descuido con material escolar./IDEAL
Pagando el descuido con material escolar. / IDEAL

Los universitarios pagan con material escolar sus descuidos a la hora de entregar los libros en la biblioteca | El programa 'Sanción Solidaria' de la UGR ha entregado numeroso material a niños necesitados de diferentes colegios granadinos

ANDREA G. PARRAGRANADA

En diciembre suelen cambiar horas de estudio por euros para proyectos de distintos países cada año. Durante todo el curso canjean sus despistes a la hora de entregar los libros o el resto de material de la biblioteca por material escolar.

Los usuarios de las bibliotecas de la Universidad de Granada (UGR) se solidarizan con diferentes causas. Los universitarios de Granada que no cumplen los plazos a la hora de entregar los libros compran lápices, libretas... para los escolares y se les perdona el tiempo de sanción sin poder acceder a un préstamo bibliotecario. A cambio de bolígrafos, colores... pueden 'pagar' su sanción en las diferentes facultades, escuelas y en la sede central en el Hospital Real sin tener que esperar los días de castigo.

Así UGR-Solidaria, la Biblioteca Universitaria de Granada en colaboración con la Asociación PIDES (Proyectos de Investigación para el Desarrollo Educativo y Social), desarrolla la iniciativa 'Sanción Solidaria'. Con este proyecto se da la posibilidad a los usuarios de la biblioteca de sustituir esa penalización con la entrega de material escolar.

Se puso en marcha en octubre de 2016. «Desde entonces se están beneficiando numerosos colegios de Granada, incluyendo La Ciudad de los Niños. Intentamos variar las entregas para que puedan beneficiarse un máximo de centros», explica Margarita Ramírez Reyes, jefa de servicio en la biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación.

La directora de la Biblioteca Universitaria de Granada, Mª José Ariza, encontró una actividad similar en vísperas de Navidad allá por 2016. Se realizaba en una biblioteca pública y lo que se entregaba era comida para el Banco de Alimentos. Era solo una actividad puntual. «Nos gustó y la adaptamos, haciéndola permanente», especifica Ramírez.

Llevan dos cursos con esta práctica, en las diferentes bibliotecas de facultades y escuelas de la UGR, y cientos de alumnos de colegios de Granada se benefician de esta práctica solidaria. Además, El Grupo Develop, dedicado a asesorar a las empresas en la obtención de reconocimientos en materia de calidad, en su VII congreso anual sobre aspectos éticos en torno a la gestión y a la intervención social, ha realizado, como todos los años, un certamen de buenas prácticas, entre las que ha quedado ganadora, en la modalidad de Universidades, la Sanción Solidaria de la Biblioteca Universitaria de Granada.

Efecto positivo

En la Universidad granadina no devolver un libro o cualquier otro material a tiempo tiene un efecto positivo para los más desfavorecidos. Desde el curso 2016-2017 funciona, tal como explican desde la institución de un modo muy colaborativo: «Cuando se devuelven a la biblioteca los materiales prestados fuera del plazo fijado, se aplica una sanción por un número de días en función del retraso producido. Un hecho en principio desagradable (el incumplimiento y la sanción), que puede convertirse, si aplicamos la llamada 'Sanción Solidaria', en una acción positiva, permitiendo que pueda seguir utilizando el préstamo de los materiales de la biblioteca y, además, ser solidaria con las personas más desfavorecidas o necesitadas de la sociedad; en este caso, con los estudiantes de centros educativos de Granada en los que se ha detectado esta necesidad».

La sanción por retrasos en la devolución de documentos se anula mediante la entrega de material escolar. Una puntualización: no se aplica más de dos veces a la misma persona en el curso académico.

«Además, se invita a todas las personas que devuelven en plazo los materiales de la biblioteca a sumarse de forma voluntaria a esta iniciativa, entregando también material escolar junto con los libros, DVD, CD... que se devuelven», recuerdan desde la Biblioteca Universitaria.

Desde octubre de 2016 a noviembre de 2017 fueron 490 los usuarios que se sumaron a esta iniciativa. Si bien, desde la institución advierten que esta cifra ha crecido de forma destacada en los últimos meses.

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