El instituto Cartuja, galardonado por su labor en el programa Erasmus

Rosaleda plantada y cuidada por los alumnos./
Rosaleda plantada y cuidada por los alumnos.

El centro, que cuenta con 600 alumnos, recibe el premio Reconocimiento a la Calidad 2017 por su trabajo en temas de educación ambiental

A. G. PARRAGranada

Han montado una rosaleda. Cuidan un huerto. Aprenden matemáticas entre las hortalizas. Reciben lecciones de valores y de gestión. Y han sido galardonados por el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación, Agencia Nacional del programa Erasmus+ de la Unión Europea en los ámbitos de la educación y la formación, por su buen hacer en el proyecto Erasmus KA101 'La educación ambiental, recurso didáctico que motiva el aprendizaje en un contexto europeo' que han desarrollado durante dos cursos. Es el primer galardón que reciben y toda la comunidad educativa está muy contenta. «Es muy importante el premio para el centro y que se traslade esta visión positiva. Es motivo de orgullo para alumnos y para profesores», destaca José Manuel Franco, director del instituto Cartuja.

Han sido galardonados con el Reconocimiento a la Calidad 2017. La entrega de este premio se llevará a cabo durante el acto de clausura del 30 aniversario del programa Erasmus+, que se celebrará el día 18 de diciembre, lunes, en el Teatro Real de Madrid. En el instituto Cartuja estudian unos 600 alumnos e imparten clases sesenta profesores. En el proyecto han estado involucrados todos, además, del personal de administración y servicios, que son doce.

Entre las muchas actividades que han llevado a cabo destaca haber montado una rosaleda y un huerto. Han sembrado diferentes productos, dependiendo de las épocas, y han aprendido los alumnos a cuidar la cosecha, recogerla, regarla..., pero también competencias de gestión relacionadas con cómo llevar un huerto como si fuera una empresa. Han aprendido matemáticas, Ciencias, lengua y otras materias entre la tierra y la hortaliza.

Ese huerto y esa rosaleda no están con vallas y ningún alumno ha entrado a destrozar ni romper nada de esos espacios. Los estudiantes han tomado como suyo los dos ámbitos. Se ha dado un paso más en la educación en valores en un entorno en el que fuera del centro hay espacios comunes con diferentes destrozos. Varios profesores del instituto de la capital granadina han viajado, durante los dos últimos cursos, a Alemania, Italia y Francia donde han participado en cursos y han visto cómo trabajan la educación ambiental en otros países. «En París han visto como el centro se encarga de cuidar no solo lo que hay dentro si no las árboles de la puerta y alrededores», relata José Manuel Franco. «La experiencia en su conjunto ha sido muy positiva y las unidades didácticas y actividades las seguimos desarrollando», concreta el director del centro educativo granadino.

Itinerarios ecológicos

Los itinerarios ecológicos han sido otros de los éxitos de este programa. Los alumnos han conocido la provincia a través de salidas para conocer el recorrido del tranvía de la Sierra, la ruta de los molinos, los aljibes de la capital, entre otros.

«En los estudiantes se ha notado un importante impacto de este programa», apostilla José Manuel Franco. En las actividades también han participado los miembros de la asociación de padres y madres, el Ampa siglo XXI.

Con este programa en el instituto granadino subrayan que «hemos aprendido de nuestros socios, aprender a enseñar desde el respeto y la interculturalidad. Los socios colaboradores han organizado con entusiasmo y tiempo sus actividades en el aula y se han esforzado para solventar cualquier tipo de obstáculo que haya surgido en nuestra movilidad».

Fotos

Vídeos