«La clase política de este país está abandonando a la Universidad»

Roberto Fernández posa para IDEAL./RAMÓN L. PÉREZ
Roberto Fernández posa para IDEAL. / RAMÓN L. PÉREZ

«Pedimos al Ministerio que ponga más becas en el circuito de los estudiantes y que se reduzca la horquilla del precio de las matrículas entre comunidades» Roberto Fernández Presidente de la Conferencia de Rectores de España

ANDREA G. PARRAGRANADA

Roberto Fernández Díaz, presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), ha visitado esta semana la Universidad de Granada (UGR). Catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Lleida, de la que es rector, repasa en esta entrevista cuáles son los retos del sistema universitario español. Apuesta por una nueva Ley de Universidades y pide al arco parlamentario que se tomen medidas para no tener que lamentar que el «buque se pare en alta mar porque no tiene gasolina y no sabremos cómo ponerlo en marcha ni hacia dónde va».

-¿Cuánto tiempo puede sostenerse la situación del profesorado no permanente?

-Primero, es política del presidente de la CRUE no entrar en injerencia en asuntos extranjeros, por lo tanto el presidente de la CRUE no opinan nunca de las políticas de una universidad. Dicho eso, la situación de interinaje es una situación de provisionalidad que no debe utilizarse sistemáticamente en la vida universitaria. En una comisión que se ha hecho con el ministerio para discutir sobre el estatuto del PDI -personal docente e investigar- vamos a insistir mucho en el que interinaje sea en España el menor posible.

-Cuando tomó posesión del cargo dijo que quería que la Universidad estuviera en la agenda política, ¿en qué fase está?

-He hablado con el presidente de los consejos sociales y está totalmente de acuerdo en la estrategia de la CRUE de pedir una nueva Ley de Universidades, de pedir que se debata en el Congreso de los Diputados poniendo a la Universidad en el centro del debate político del país y que al ser posible se haga mediante un acuerdo de Estado o mediante mayorías muy significadas. También en las conversaciones que estoy teniendo con los máximos líderes políticos del país, esa idea es bienvenida.

-¿Qué debe incluir, como fundamental, esa nueva Ley de Universidades?

-Hay cuatro grandes áreas, que son la financiación a nivel de Europa; un nuevo estatuto del personal docente e investigador y del personal de administración y servicios; hay que apostar por la investigación en la Universidad; y tenemos que flexibilizar el sistema de gobernanza universitario para que cada Universidad, mediante sus estatutos, pueda pensar en su modelo de gestión universitaria dentro de un marco mínimo a nivel estatal para seguir siendo un sistema universitario español.

-¿Cuánto hay que incrementar la financiación?

-Por lo menos llegar a las tasas de la OCDE y de la Unión Europea, como mínimo hay que aumentarla en un punto más del PIB.

-¿Por qué no se avanza en el tema de financiación para investigación después de tanto años reivindicándolo?

-Todo el mundo está de acuerdo en que Europa y España necesita ponerse al día de la economía del conocimiento. Y todo el mundo está de acuerdo que en ese sentido la Universidad es absolutamente crucial. Todo lo que sea poner dinero en la Universidad es una inversión de la que la sociedad sacará mucho rendimiento. La investigación es fundamental para la innovación, crecimiento económico, desarrollo social y revitalización de un país. Si todo el mundo está de acuerdo la pregunta es: ¿Por qué no se hace? La respuesta es porque probablemente hoy todavía los políticos parlamentarios no ven a la Universidad como un problema inmediato y la CRUE está diciendo ni un día más aguanta la Universidad en esta situación.

-Lo de la inversión en investigación y lo de la economía del conocimiento se lleva diciendo hace años, ¿no se avanza?

-Toda la clase política no ve la Universidad como un problema y en la medida que no la ve como un problema no se dan cuenta que un día el buque se parará en alta mar porque no tiene gasolina y no sabremos cómo ponerlo en marcha ni hacia dónde va. Por eso es tan urgente que toda la clase política del país se dé cuenta que están abandonando a la Universidad.

-¿Qué va a hacer la comunidad universitaria para que se le incluya en la agenda política?

-Estamos empezando a pensar que en algún momento, siendo prudentes y moderados, quizás la CRUE tenga que promocionar un gesto simbólico para que se entere todo el arco parlamentario y la sociedad española.

Precios menos 'distantes'

-Ha pedido que se cambien los criterios en becas y los precios de matrícula, ¿qué es lo más prioritario?

-Hay que hacer dos cosas, una es reducir la horquilla del precio de la matrícula para que no haya tanta distancia entre comunidades. La otra que pedimos al ministerio es que ponga más becas en el circuito de los estudiantes. Becas, unas por trayectoria intelectual y otras como derecho social. En el caso de las de derecho social, no estamos de acuerdo con el 5,5 porque excluye a muchos estudiantes que son gente que tiene derecho a 'jugar el partido'.

-¿Apostaría porque se extendiera a todo el territorio nacional el sistema de bonificación de matrículas de la Junta?

-No comento nunca las políticas de los gobiernos autonómicos.

-¿Ha afectado en el día a día a las universidades catalanas el 'procés'?

-No. Sustancialmente la vida política catalana no ha paralizado la actividad de las universidades catalanas.

-Las universidades catalanas, las de Madrid y la de Granada están en posiciones destacadas en muchos de los rankings, ¿por qué en cambio se critica en ocasiones tanto a la Universidad?

-Vamos a hacer una pregunta a los lectores de este periódico ¿Prefiere tener dos universidades entre las cien primeras del mundo y que todas las demás españolas sean malas o tener el sistema universitario español entre los cinco países que tienen más universidades entre las ochocientas mejores del mundo de 22.000? El presidente de la CRUE no tiene dudas, lo segundo.

-Lleva desde el miércoles en Granada, ¿qué es lo que más le ha sorprendido de la UGR?

-Tiene un vitalismo extraordinario. En este sentido, percibo muy claramente que tiene una comunidad universitaria muy rica en investigación, muy implicada en la sociedad. Y una cosa que me parece muy importante y es que si la Universidad de Granada no existiera la pregunta es qué sería de la ciudad de Granada.

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