Adiós a un maestro de la medicina

Exterior de la Facultad de Medicina del PTS./Ramón L. Pérez
Exterior de la Facultad de Medicina del PTS. / Ramón L. Pérez

La facultad suspende las clases como homenaje al endocrinólogo Fernando Escobar | Compañeros del catedrático desaparecido evocan su compromiso con la investigación y su condición de 'padre' de varias generaciones de endocrinólogos

ANDREA G. PARRAGRANADA

«Es una gran pérdida para Granada, la Universidad, el sistema sanitario y los granadinos en general». Así hablaba ayer lunes Aurora Bueno, catedrática del departamento de Medicina Preventiva y secretaria de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada (UGR), al referirse a Fernando Escobar Jiménez. El que fuera catedrático de Endocrinología, fallecido el pasado domingo, fue llorado y reconocido por sus compañeros del ámbito de la docencia y la asistencia.

La facultad del PTS suspendió las clases en reconocimiento a una persona que ha dedicado su vida a la Universidad. «Ha sido profesor de la mayor parte de docentes que estamos hoy en este centro», añadió Bueno. Muchos de esos docentes asistieron ayer a su entierro. Algunos de ellos volvieron después a sus despachos y laboratorios a seguir trabajando.

Más de cuarenta años formando a médicos y siempre interesado en que se aplicara lo último en investigación y docencia. Fernando Escobar ha formado a cientos de profesionales. María del Mar Campos, «su mano derecha e izquierda» como definía el profesor Francisco Javier Gómez, destaca que Escobar Jiménez era una persona entregada a su profesión. «Estaba constantemente leyendo y actualizándose», subraya Campos. En el plano personal, cuenta que era «muy amigo de sus amigos» y enfatiza que «de verdad», en referencia a una expresión utilizada a veces como un lugar común. «Es -aún le costaba hablar en pasado- de las personas más leales que he conocido», describe Campos.

Fernando Escobar fue quien impulsó el servicio de endocrinología en el Clínico. Hasta entonces todo estaba englobado en Medicina Interna. Con él se han formado cientos de médicos. José Antonio Lobón, en la actualidad director del departamento de Medicina de la UGR y endocrinólogo, conoce a Escobar desde hace décadas. «Se implicaba en todo lo que hacía. Ponía corazón y mente. Estaba siempre pendiente para que todos los que estaban a su alrededor aprendieran y difundieran el conocimiento (publicar en las revistas científicas). A la vez, estaba muy atento para que no se escapara ningún detalle y que el paciente fuera bien atendido. Siempre exigía un poco más», relataba Lobón en conversación con este periódico.

Fernando Escobar ha sido y es un referente en la endocrinología. «No existía como tal y cuando volvió de Alemania puso en marcha el servicio de endocrinología en el Clínico», remarca. El servicio del Virgen de las Nieves se constituyó después. «Lo vamos a echar de menos», confiesa Lobón.

Fernando Escobar, en una imagen de archivo.
Fernando Escobar, en una imagen de archivo. / IDEAL

El profesor Gómez mencionó, después de ir al entierro, ya sentado en su despacho, que Escobar iba todas las mañanas a la facultad a las ocho menos diez. «Disfrutaba con la facultad», resume. Campos alude a cómo estuvo yendo al PTS y trabajando hasta casi el final de sus días. Las personas con quienes se hablaba ayer lunes de Fernando Escobar evocaban cómo se había jubilado el día 30 de septiembre. Cumplió setenta años en marzo. «No ha podido disfrutar de la vida de jubilado», lamentaban.

Más de 300 publicaciones

Responsable de la implantación de la unidad de Nutrición Clínica, maestro de miles de alumnos, ha dirigido decenas de tesis doctorales y cuenta con más de 300 publicaciones en revistas de gran impacto. Sus compañeros y amigos estuvieron ayer con su familia en su despedida. Tampoco faltaron sus maestros. La especialidad la desarrolló en Madrid con Herrera Pombo y Serrano Ríos. «Aunque está en silla de ruedas ha venido para despedirlo», apuntaba María del Mar Campos. Cuando regresó Escobar Jiménez, allá por la década de los setenta a la UGR lo hizo al departamento de Medicina Interna con José de la Higuera Rojas.

En el Hospital y en la Facultad de Medicina añorarán a Fernando Escobar Jiménez, que ha estado más de cuarenta años formando a profesionales y atendiendo a enfermos. Este lunes se le hizo un primer 'reconocimiento' al suspender las clases, pero llegarán más homenajes en los próximos meses.

Pocas veces la Universidad granadina en general, o una facultad o escuela a título individual, suspenden las clases cuando fallece una persona. A nivel general en los últimos años, la UGR suspendió clases en todos los centros cuando falleció el gerente Florentino García Santos. En Medicina ayer lo hicieron para que sus compañeros le pudieran despedir en su último adiós después de dedicar toda una vida a la Universidad.

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