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Talento de Granada al frente del pavo ruso

Joaquín Jiménez de Aguilar, en las instalaciones de la empresa.
Joaquín Jiménez de Aguilar, en las instalaciones de la empresa. / Ideal
  • Joaquín Jiménez de Aguilar es director ejecutivo de la empresa Tamboskaia Indeika

Grupo Fuertes y Grupo Cherkizovo han inaugurado las nuevas instalaciones de la empresa productora de pavo Tamboskaia Indeika ubicada en Pervomaiski (región de Tambov) y llamada a convertirse en líder del mercado ruso. El director ejecutivo de la empresa es el granadino Joaquín Jiménez de Aguilar.

La empresa fue creada con capital español en un 50%, en concreto, del Grupo Fuertes (que integra a empresas como El Pozo Alimentación o Procavi) y el otro 50% del Grupo Cherkizovo. Son las dos empresas del sector líderes en su sector de España y Rusia.

«El proyecto se ha hecho basándonos en la experiencia de la empresa sevillana, integrada en Grupo Fuertes, Procavi. Una de las firmas más importantes del sector de producción de pavos, la primera de España y la cuarta en Europa. Todo ha sido diseñado por los especialistas de Procavi. Se ha apostado por comprar la tecnología de empresas españolas y ahora estamos en fase de producción y venta de carne de pavo. Tenemos a los mejores técnicos de Procavi entre España y Rusia ayudándonos a la puesta en marcha de esta empresa, que aspira a ser la más importante a nivel mundial», relata el directivo granadino.

Actualmente tienen más de 800 trabajadores en plantilla y van a llegar en agosto a 1.200 trabajadores. «Tenemos todos los certificados de calidad nacionales e internacionales y ya hemos empezado a vender en Ucrania y otros países de la zona», avanza.

La puesta en marcha del proyecto ha supuesto una inversión total de 130 millones de euros y está llamada a convertirse en líder en la producción de pavos en Rusia, ya que su volumen de producción actual es de 40.000 toneladas de carne al año. El impacto social y económico del proyecto es muy significativo dado que ha supuesto la creación de un millar de puestos de trabajo directos y cinco mil indirectos en la región de Tambov, explican desde la empresa.

Las más grandes del mundo

Las instalaciones de Tambovskaia Indeika son de las más grandes del mundo y su objetivo es atender la demanda de carne de pavo de toda Rusia desde Smolensko hasta Vladivostok, así como de países de Oriente Medio y Asia. El proyecto está diseñado para que con una mínima inversión se pueda duplicar la producción de carne hasta llegar a las 80.000 toneladas anuales.

Se ha construido una incubadora con capacidad de 112.800 huevos a la semana y con posibilidad de ampliación al doble, cuatro núcleos de recría con más de 10.500 metros cuadrados de granja cada uno, una fábrica de piensos con capacidad de producción de 180.000 toneladas de pienso al año y silos de almacenaje de cereal con capacidad de 90.000 toneladas, entre otras dependencias.

«Es un gran complejo industrial destinado a la producción de carne de pavo y producción de cereales sobre unos terrenos con una superficie total de 10.000 hectáreas en las provincias de Pervomaisky y Staroyurevskiy de la región de Tambov, diseñado con la última tecnología que garantiza un absoluto respeto medioambiental», destacan desde el holding.

Joaquín Jiménez, que se formó en diferentes colegios granadinos (Mulhacén, Salesianos, San Isidoro…), es licenciado en Geología por la Universidad de Granada. «Estoy casado desde hace casi 11 años con una letona, tengo una hija de nueve meses, y mi casa está en Riga. Vivo durante la semana entre Tambov y Moscú y cada dos fines de semana y las vacaciones voy a Riga con la familia», relata.

Desde la investigación

El salto a la empresa lo dio desde la investigación. Empezó trabajando en un proyecto de investigación en la Universidad de Hamburgo durante un año. «Después cambié al sector privado y trabajé como geólogo primero y como jefe de producción después en la autovía del Mediterráneo en Almuñécar durante cuatro años», explica.

En esta curiosa trayectoria indica que pasó después a la gestión y gerencia de un proyecto internacional en Letonia como director de construcción durante cuatro años.

Además, ha participado en estudios y elaboración de ofertas económicas y técnicas para carreteras de los países Bálticos y Polonia. A ello suma la gestión de un proyecto agroalimentario en Krasnodar al sur de Rusia durante un año. «Y ahora llevo cinco años como director ejecutivo con funciones de gestión y control en la construcción y producción de la empresa Tambovskaia Indeika», cuenta. Jiménez habla español, inglés, ruso e italiano. Estudió un año en la Universidad de Florencia, en el marco del programa Erasmus.

A la hora de preguntarle por su experiencia y la vida en Rusia es directo: «La vida en Rusia tiene dos caras. Moscú es una ciudad muy cosmopolita donde tienes de todo y una oferta cultural muy amplia. Moscú está más cerca de Europa que de la realidad de Rusia. La vida en las provincias es más dura. El gobierno central y las administraciones están haciendo un trabajo muy grande para dar empleo en condiciones buenas y bienestar a la población, pero es un proceso lento. Año a año vas viendo como el país mejora y ves la gran apuesta a la ayuda de creación de empresas».

Este granadino no pone etiquetas a los rusos. «Tienen un clima muy duro con mucho frío y pocas horas de luz en invierno, y por eso parece que tienen un carácter más frío, pero al final somos todos iguales», valora.

«Mucha gente me pregunta si echo de menos el jamón, la tortilla, las tapas…, pero cuando estás tan lejos te das cuenta que realmente lo que echas de menos no es la comida en sí, si no con quien la compartes día a día como mis padres, mis hermanos, mi familia y amigos», concluye este granadino que ahora triunfa en Rusia.