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Dormir bien reduce los índices de masa corporal

Dormir bien reduce los índices de masa corporal
  • Así lo señala un estudio de la UGR

Expertos de la Cátedra de Investigación del Sueño de la Universidad de Granada-Grupo Lo Monaco han destacado hoy que dormir bien podría reducir los índices de masa corporal en niños y en adultos.

Los investigadores han apuntado que los niños son el colectivo donde mejor se puede trabajar en este aspecto dado que son más fáciles de modular para instaurar nuevos hábitos en torno al sueño, mientras que en los adultos esos hábitos están fuertemente "enraizados".

Según ha informado hoy la cátedra, la obesidad y el sobrepeso provocan la muerte cada año de 2,6 millones de personas, una enfermedad cuya tasa se ha duplicado y que, de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alcanza "proporciones epidémicas".

La obesidad supone un factor de riesgo de otras patologías como la diabetes, la hipertensión o los trastornos del sueño y, en concreto, este último aspecto es a su vez una de las causas de sobrepeso.

La prevalencia de la obesidad es notablemente mayor entre personas que duermen poco y mal y en niños esta probabilidad es mayor con un sueño inferior a la media (10,2 horas).

El doctor Alejandro Guillén-Riquelme, de la Cátedra de Investigación del Sueño de la UGR-Grupo Lo Monaco, ha advertido de que se suele dormir menos horas de las necesarias y, de forma general, se ha observado que un aumento notable en el índice de masa corporal provoca una disminución de las horas de sueño.

A su vez, el reducir las horas que se duerme va a producir sensación de cansancio, fatiga matutina o desorientación.

Este hecho es particularmente relevante en el caso de los niños, ya que los factores que influyan en su sueño van a repercutir sobre el desarrollo de los pequeños y van a afectar notablemente a su salud y calificaciones académicas.

El hecho de dormir poco o de forma no reparadora incrementa también la fatiga diurna, lo que puede vincularse con menor actividad física, con lo que la obesidad se agravaría.

De hecho, según los expertos, en niños que duermen menos horas de las necesarias las probabilidades de sufrir sobrepeso u obesidad son notablemente superiores a los niños cuyo sueño es regular y adecuado a las necesidades propias de su edad.

Además de afectar a la actividad física, otras de las relaciones entre obesidad y los trastornos del sueño es al aumento del apetito.

El dormir menos horas de lo recomendado va a producir unos desequilibrios hormonales que, a su vez, van a generar un aumento del hambre y del apetito.

Junto a ello, se produce un aumento en la apetencia por alimentos ricos en hidratos de carbono y aumenta así notablemente el número de calorías que se consume.