El próximo 23 de septiembre se hubiera cumplido el plazo de la suspensión cautelar que el Tribunal Constitucional dictaminó el pasado mes de abril para las oposiciones por las que la Junta de Andalucía había convocado 2.389 plazas para profesor de Secundaria. En la provincia de Jaén eran 3.500 los opositores que se matricularon en su día y que confiaban en que finalmente se levantara la suspensión y se convocaran las pruebas. Pero su gozo en un pozo.
El pleno del Tribunal Constitucional ha acordado mantener la suspensión de la convocatoria argumentando, según informa Efe, que las oposiciones, suspendidas desde el 23 de abril, se debían mantener en suspenso para la contención del gasto público y ante la «difícil reparación de las situaciones jurídicas» en caso de que hubiera exámenes y luego se declarara el proceso inconstitucional.
En este conflicto positivo de competencias promovido por el Gobierno español, el Abogado del Estado pidió la suspensión de las oposiciones en virtud del real decreto del Gobierno que prohibía incorporar nuevos funcionarios aunque con excepciones, como en Educación, donde podría haber una tasa de reposición del 10 por ciento. La Junta, por su parte, alegó la necesidad de convocar las oposiciones para reponer a los profesores que se jubilaban así como por la necesidad que tenía de culminar los procesos de consolidación de empleo.
El Constitucional argumenta que si se realizan las oposiciones y luego se declara el proceso inconstitucional «serían notables los perjuicios derivados de la necesidad de remover las situaciones jurídicas de hecho y de derecho originadas», y señala que ya han aplicado este argumento en más ocasiones.
Así las cosas, hasta que el Tribunal Constitucional no resuelva no se podrán convocar las pruebas, algo que parece poco probable que ocurra en este año. Y no sólo es que no se sepa que va a pasar con Secundaria, es que según el decreto del Gobierno tampoco se podrán convocar oposiciones para Primaria, por lo que entre todos los aspirantes a docentes reina la desolación.
Así lo confirma Juanjo Díaz, propietario de la academia del mismo nombre en la capital jienense, que explica que en su caso este año no tienen alumnos «porque no se puede impartir clase sin saber si habrá oposiciones ni los temarios que tendrán». Díaz señala que la única salida que le ha quedado es impartir formación de idiomas para subsistir mientras se vuelven a convocar oposiciones, aunque no son pocas las academias que han tenido que echar el cierre definitivo ante la falta de pruebas.