Lo que se había anunciado se cumplió. Toda la provincia de Jaén (excepto las sierras de Cazorla y Segura) estaban ayer en alerta máxima (roja) por temperaturas de hasta 44 grados. Jaén se asfixió y aunque en algunos pueblos como en Valdepeñas o Cambil, una tormenta vespertina dio algo de alivio, en la capital, aunque el cielo hizo un amago de lluvia por la tarde, dieron las diez de la noche con los termómetros marcando los 40 grados. Para hoy, continúa la ola de calor, aunque la alerta de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) baja de roja a naranja por temperaturas de hasta 42 grados en toda la provincia.
Ante este panorama, los que no se pueden marchar a la playa, buscan alivio en las piscinas públicas o privadas, y sino directamente en las fuentes. La única noticia positiva de la ola de calor es que, de momento, Salud no ha registrado ninguna incidencia de gravedad relacionada con el calor.
Para hoy, en todo el país, un total de 40 provincias estarán en alerta por máximas de casi 45 grados, situación que no se producirá en el noroeste peninsular, donde las temperaturas experimentarán un descenso de moderado a notable, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
En concreto, Córdoba, Zaragoza, Albacete y Cuenca estarán en alerta roja (riesgo extremo) por temperaturas máximas, que se situará en naranja (riesgo importante), además de en Jaén, en Murcia, Badajoz, Valencia, Alicante, Navarra, Madrid, Tarragona, Lleida, Guadalajara, Toledo, Ciudad Real, Tenerife, El Hierro, Fuerteventura, Gran Canaria, La Gomera, Lanzarote, Huesca, Teruel, Granada, Huelva, Málaga, Sevilla y Almería.
Por su parte, Cádiz, La Palma, Ávila, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid, Zamora, Barcelona, Girona, Castellón, Cáceres, Ibiza y Formentera, Mallorca, Menorca y La Rioja estarán en alerta amarilla (riesgo) por el mismo motivo. Eso supone que toda Andalucía con algún tipo de riesgo por el calor.
Aún así, a lo largo del día, la masa caliente de aire africano que ha sometido a todo el país empieza a sustituirse poco a poco, también por el noroeste, por aire fresco del oeste, que paulatinamente provocará una disminución de las temperaturas, hasta estabilizarse por completo, el próximo martes.
Ana Casals, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y jefe de Predicción, explicó ayer que donde primero empezará a sentirse «un respiro» será en Galicia y la cornisa cantábrica, pero en el resto del país no habrá cambios muy significativos hasta pasado el domingo.
«Ha sido una ola de calor que ha clavado los pronósticos, ha empezado muy abruptamente, pero desde valores muy bajos para el verano español y muy dispares en toda nuestra geografía, y de la misma forma el calor remitirá de manera diferente de noreste a sureste», explicó.
Y aunque mañana domingo se espera que puedan bajar hasta ocho grados «de golpe» en algunos puntos de cuencas y en el sur, «seguiremos estando en verano y bajar de 45 grados a 40 sigue siendo soportar mucho calor», dijo la experta.
Máximos históricos
Esta segunda ola de calor del verano, excepcional por la amplitud del territorio afectado, ha batido en los últimos días récords absolutos de temperaturas máximas, entre ellos los 42,8 de Jaén capital.
Las temperaturas mínimas también han alcanzado valores muy altos y las estimaciones para anoche es que los termómetros marcarán por encima de los 20 grados.
Con estas temperaturas, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior ha recomendado extremar las precauciones y evitar las imprudencias durante el fin de semana ante la ola de calor y el riesgo de incendios forestales que afecta a toda España
Protección Civil explica que la ola de calor implica un elevado riesgo meteorológico de incendios forestales, por las que el Comité Estatal de Coordinación de Incendios Forestales se mantiene constituido de forma permanente y los medios del Estado están dispuestos y coordinados para intervenir cuando las comunidades autónomas lo soliciten.
Recomendaciones
Ante esta situación, Protección Civil aconseja extremar las precauciones y evitar las imprudencias, ya que una muy elevada parte de los incendios se produce por causas humanas, y recuerda que negligencias como arrojar colillas o botellas en el campo, no atender a la prohibición de hacer fuego y las imprudencias en el uso de medios que pueden provocar fuegos están en el origen de gran parte de los incendios.