No hay ni días de fiesta ni vacaciones para los ex trabajadores de Santana y de sus empresas auxiliares. Ayer, día festivo en Linares, los ex empleados de la factoría automovilística se desplazaron hasta Jaén para protagonizar un nuevo encierro en la Delegación Provincial de Empleo.
La medida de protesta tenía un objetivo claro: conseguir hablar con algún responsable de la delegación que les pudiese dar una explicación sobre el desmentido de la Aseguradora Generali en la que ésta afirmó el pasado viernes, a través de un comunicado, que no se había alcanzado un acuerdo o un preacuerdo con el Gobierno Andaluz para poder solventar los impagos por parte del ente público a la aseguradora que le permitiese retomar el pago de las pólizas de prejubilación para los ex trabajadores afectados por esta situación, tal y como informó la Junta de Andalucía un día antes y que provocó que terminase el encierro de dos días por parte de representantes sindicales en la Consejería de Empleo, la pasada semana en Sevilla.
Tras la concentración que comenzó a las once de la mañana y que tuvo una duración de dos horas, aproximadamente, y a la que asistieron alrededor de 200 ex trabajadores de Santana, sus empresas auxiliares y de la empresa Azucareras Reunidas de Jaén, se produjo un encuentro entre el Delegado Provincial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Manuel Gabriel Pérez, con algunos representantes de los ex empleados.
Dudas sobre la cantidad
En él, el titular de Empleo aseguró a los afectados que hoy la Junta de Andalucía, a través de la Agencia IDEA, realizaría un ingreso a Generali para que se pudiese desbloquear la situación y hacer frente también al primer pago de la póliza para los ex trabajadores de Arpa. «El pasado día 27 nos dijo lo mismo por lo que no nos lo creemos hasta que no veamos los pagos. No sabemos ni cómo, ni cuánto dinero transferirá la Junta de Generali ni nada», declaró el asesor de la Asociación Promoción Social 28 de febrero, Jesús Fernández. El mismo sentimiento comparte el Secretario del Sector Agroalimentario de Comisiones Obreras en Jaén, Mariano Chinchilla, que comentó que «somos pesimistas porque ha habido muchos incumplimientos».
Por otra parte, hoy la Junta Directiva de la Asociación 28 de febrero se reunirá en su sede para conocer si se ha producido el ingreso y analizar la situación. «Por el momento, no vamos a realizar más protestas hasta que no veamos si se cumple o no lo que nos ha dicho el delegado», argumentó Fernández. En esta misma línea, el responsable del sector agroalimentario de Comisiones Obreras, apuntó que «las acciones van a seguir haciéndose en función de cómo se desarrollen los acontecimientos, aunque el calendario de movilizaciones lo ponen los compañeros de Santana y nosotros nos vamos a unir a ellos».
Además de irrumpir en la Delegación de Empleo y 'ocuparla' por unas horas, los ex empleados también impidieron la circulación de vehículos por el Paseo de la Estación de la capital jienense, aunque no hubo que lamentar daños personales ni materiales ya que todo transcurrió con normalidad, según Fernández. «La gente está muy enfadada y lo está pasando muy mal», dijo el asesor del 28-f.
Suspensión
La polémica por los impagos de Generali surgió cuando, hace unas semanas, los miembros de la Junta Directiva de la Asociación 28 de febrero, un colectivo que se creó a raíz del Expediente de Regulación de Empleo que se hizo en Santana en 2001, lo hicieron público. Así, y tras llevar once años recibiendo sus pensiones sin problema alguno, la aseguradora les comunicaba que suspendía los pagos ya que la Junta no les transfería el dinero necesario para poder hacer frente a este desembolso. Así, en la primera de las cartas que Generali mandó a los afectados, unos 600 trabajadores de Santana más unos 30 de Azucareras Reunidas, les anunció que se iba a proceder a la suspensión de las prestaciones, aunque tras una reunión entre representantes sindicales de UGT y CCOO con responsables de la Aseguradora, ésta finalmente, accedió al pago de las prejubilaciones. Sin embargo, en las dos misivas siguientes ya Generali informaba, en la primera de ellas, y confirmaba, en la última, que los cobros no tendrían lugar sine die.
Por último, éste no es el único frente abierto en Santana ya que el Plan "Linares Futuro" sigue estancado. Precisamente, lo ocurrido con Generali retrasará más aún el cumplimiento de los ejes principales del plan y que pasan por implantar un fuerte proyecto industrial en la antigua Santana que permita recolocar a los extrabajadores y que se solucionen las prejubilaciones del resto de los ex empleados.