Se cumplieron los peores presagios, Fran Rodríguez tiene roto el ligamento cruzado de su rodilla derecha. Por segundo año consecutivo, pero no el único de las últimas temporadas, el club ve como uno de sus fichajes mejor reputados se queda sin vestirse de azulillo mucho antes de su debut.
Seis meses de baja más un periodo de recuperación y rehabilitación es lo que en estos casos suele recetarse, además de la escayola de rigor, un buen puñado de analgésicos y pasar por el quirófano cuando los especialistas lo consideran oportuno. Por lo tanto Fran, si debuta con el Linares, no será este año.
El polivalente defensor llegado del Mancha Real -Torres lo quería como lateral izquierdo titular y repuesto de central para el día que falte Chico o Cristóbal- ya pasó por otra importante lesión de rodilla hace algunas temporadas y desde entonces entrenaba con protección en su rodilla derecha. Así se le puedo ver en los primeros días de trabajo en Linarejos, quizá con alguna molestia, pero entrenando al ritmo del resto de sus compañeros, hasta que el dañado ligamento que sostiene el juego de la articulación se rompió definitivamente.
Fichar o no fichar
Ahora se abre un debate sobre si el Linares debe, y puede permitirse, fichar otro refuerzo que ocupe el sitio de Fran por la izquierda. David Rus ha jugado los últimos años a un gran nivel y si Chico o Cristóbal fallan están Vilaseca, e incluso Rubio, al que probó Torres en Escañuela. Sí, la defensa no estará tan reforzada ante los futuros contratiempos, pero es dinero que se queda en caja.
Ahora queda otra parte, negociar con Fran. Si bien su caso no es como el de Negro el año pasado, pues se ha roto entrenando y no fuera de la disciplina del club. El hecho de que Fran no vaya a jugar un solo minuto este año provoca el dilema moral de si lo justo sería pagarle todo el año a un jugador que se lesiona en pretemporada.
Acuerdo
Hay opiniones diversas, incluso al margen de lo que ponga el contrato. En estos casos, y cuando el dinero no sobra en las arcas mineras, un acuerdo entre ambas partes donde las dos salgan contentas parece lo más recomendable.
Incluso puede que sea la puerta para que en la segunda vuelta, si el Linares realmente necesita un defensa más en la plantilla, se pueda retomar la opción de reforzarla. Al fin y al cabo el objetivo de los azulillos es sólo la permanencia, pero qué pasaría si se meten arriba.