Ayer había más detenidos en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Alcalá la Real. El número de arrestos se aproxima ya a la decena, y la operación de la Guardia Civil contra una supuesta organización que se lucra con el trabajo de chicas en un club de alterne continúa abierta. En el juzgado se habla de cargos por proxenetismo, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y asociación ilícita contra los encausados. Fue una madre angustiada que no daba con el paradero de su hija hace meses la que dio pie para abrir el caso.
Las autoridades recibieron una petición de auxilio internacional para dar con el paradero de una joven procedente del Este de Europa. La pista de la chica llevó a un club de alterne de Alcalá la Real. La familia desconocía a qué se dedicaba la joven en España, pero los datos recabados por los investigadores determinaron que se encontraba allí de forma voluntaria, sin que nadie la obligase a nada.
Las pesquisas hechas por los investigadores dejaban sin embargo una incógnita: ¿se lucraba alguien con el trabajo de las chicas, al margen de que estuviesen allí por su voluntad? A lo largo de la investigación se recabaron indicios de que las chicas eran controladas, que estaban sometidas a un horario y a un régimen de trabajo y disciplina, que eran acompañadas cuando salían del club con clientes y que una organización se quedaba con parte de sus ganancias.
El juzgado autorizó una serie de registros en el local y otros inmuebles. Se procedió a la detención del propietario del club de alterne y de varias personas de su entorno más cercano.
Además de delitos relativos a la prostitución, se encontraron unos gramos de cocaína y una cantidad de marihuana, por lo que se añadieron cargos de tráfico de drogas. La sospecha de los investigadores es que se aprovechaba el trasiego de clientes por el club para hacer entregas de sustancias ilícitas .
Y también en los registros aparecieron varias armas de fuego, una de ellas cargada con lo que parece munición real. Así que hay cargos por tenencia ilícita de armas contra algunos de los implicados.
Las diligencias practicadas apuntan a que los investigadores trabajan con la hipótesis de que se trata de un grupo organizado en torno al club de alterne: familiares y personas cercanas al propietario que trabajan allí, se mueven por el establecimiento para sus trapicheos y se lucran con el trabajo de las chicas. Mujeres como la joven del Este a la que su madre buscaba por Alcalá y que no sabía que estaba en un club de alterne.