Los sindicatos anunciaban hace varias semanas que habría movilizaciones hasta que la Junta de Andalucía cumpliera con los acuerdos adquiridos a través del Plan Linares Futuro, por ello, en el día de ayer, celebraban una cacerolada en la sede de la Tesorería de la Seguridad Social en Linares. Ruido y protestas que hoy tendrá continuación con una sentada en la Plaza de la Constitución de Linares y una concentración en la de San Francisco.
De esta forma, los ex trabajadores de la automovilística andaluza y su parque de proveedores pretenden ejercer mayor presión en la toma de decisiones por parte del Gobierno andaluz que «si bien demuestra buena voluntad y predisposición», como señalaba ayer el que fuera presidente del comité de empresa de Santana, Pedro Gálvez, «no es suficiente ante las situaciones trágicas que están provocando los continuos retrasos».
Así, los afectados insisten en que no pararán en reivindicar los derechos adquiridos tras el acuerdo firmado con la Junta de Andalucía hace 16 meses, «y se seguirá con la lucha a pesar de que se nos criminalice con multas». En este sentido, en la cacerolada celebrada ayer en el interior de las instalaciones de la Seguridad Social de Linares, los ciudadanos, en su mayoría, apoyaban as reivindicaciones de los ex santaneros al exigir que se cumpla la totalidad de los puntos que conforma el Linares Futuro, que no sólo pasa por prejubilaciones, indemnizaciones y recolocaciones, sino que también incluye «un plan industrial que asegure el futuro en la ciudad».
La acción desarrollada ayer perseguía enviar un mensaje al Gobierno andaluz, día de pago del convenio especial con la Seguridad Social para los integrantes del grupo A, aquellos mayores de 50 años que pueden acogerse a prejubilaciones, que deben abonar una media de 600 euros cuando muchos de ellos ya no tienen ingresos.
Una protesta que no sólo tendrá su continuidad en el día de hoy, sino que ya se plantea una nueva marcha a pie por las carreteras de la provincia, aunque en esta ocasión hasta la capital andaluza, por parte de cerca de un centenar de ex trabajadores del parque industrial linarense.
Mientras tanto, y tras más de tres semanas de reivindicaciones continuas, pocos pasos en positivo parecen surgir por parte del Gobierno andaluz que, desde que comenzarán las protestas con un encierro continuado de los trabajadores afectados en la Estación de Madrid, tan sólo ha dado algún paso administrativo en la acreditación de algunas empresas del parque a iniciar el proceso de prejubilación. Pero poco más allá. Por ello el plazo presentado por los sindicatos hace dos semanas, en el que se reivindicaba que al menos las prejubilaciones del grupo A y el pago de las indemnizaciones del colectivo B se hicieran efectiva antes del 30 de junio, se antoja poco probable si se tiene en cuenta que el último, y único, proceso de prejubilación que se ha desarrollado en su totalidad fue hace más de dos meses.