La crisis se está cebando con el mercadillo de los martes y eso que se venden los objetos y productos a precios más asequibles. Las ventas han caído en algo más de un 50% y este descenso es una tónica generalizada en todos los mercadillos de la provincia y de Andalucía.
El testimonio más fehaciente de esta preocupante situación lo ejemplifica Manuel, de Jaén capital, que lleva más de 30 años de vendedor ambulante. Recorre seis mercadillos a la semana y constata que esta es la crisis más virulenta que ha vivido. «Somos más de 400 vendedores ambulantes en la provincia y la gente no tiene poder adquisitivo porque existen más de cuatro millones de parados por lo que esto viene a por nosotros», señala preocupado este vendedor ambulante, quien vaticina que mucha gente tendrá que dejar sus puestos.
Subidas
Lamenta lo que considera una falta de ayuda por parte de todas las administraciones, «ni a nivel local, ni autonómico, ni municipal parece que no existimos, porque te suben las tasas, el gasoil y el autónomo y llega un momento en que no tienes para pagar los gastos». Ya se le han ido 12 años de ahorros y asegura que en los próximos meses no podrá aguantar esta situación. Recalca que la inmensa mayoría de sus compañeros se hallan en la misma tesitura.
Este es el caso que José Cortés Heredia, un iliturgitano que también ha sufrido el decrecimiento de los beneficios, aunque de momento le está salvando la ropa de principio de temporada que suscita el interés de las mujeres. «Menos mal, porque hasta mediados de este mes la cosa iba bastante floja en lo que respecta a las ventas». Añade Cortés que buscan lo 'bueno, bonito y barato' lo que conlleva a la escasa demanda de buenas prendas.
Francisco Fernández y Francisco Martínez venden caramelos, golosinas y productos naturales. Confiesan en su dilatada experiencia que no han visto nunca: «La cosa tan negra, pero tendremos que luchar contra la crisis», constata Martínez. Su compañero suscribe que la gente va a por lo más barato y ellos por contra tienen que aguantar contra la subida del gasoil y la imposición de unos precios por el puesto, que en el caso de Andújar tildan de 'abusivo', si lo comparan con otras poblaciones y capitales de provincia.
Localización tradicional
Por otra parte, el mercadillo ha vuelto a su localización tradicional, tras la celebración de la Feria, que ha implicado que se traslade temporalmente durante unas semanas a la zona de Requero. Los 225 puestos están situados de nuevo en la Avenida de Lisboa, tras las tareas de adecentamiento que se han realizado. Más del 60% de los puestos del mercadillo dependen de familias de Andújar. Los vendedores ambulantes hacen una valoración positiva del nuevo servicio de limpieza fijado por el Ayuntamiento.