El vigésimo tercer Festival Internacional de Música Ciudad de Úbeda se despidió por todo lo alto tras un mes y medio de conciertos de primer nivel que fueron respaldados por un público fiel, el cual supo valorar la calidad de la programación. La clausura tuvo lugar en el auditorio del centro cultural Hospital de Santiago, epicentro de este evento reconvertido en cita cultural de primavera, y corrió a cargo de la Nordwestdeutsche Philarmonie Orchester.
Desde su fundación y dada su calidad interpretativa, esta formación ha sido invitada a los mejores festivales de Europa, como los de Lucerna, Salzburgo y Viena, y ha grabado un centenar de discos, con lo cual fue un auténtico broche de oro del ciclo ubetense. La batuta la empuño Eugene Tzigane, y como solista estuvo Fabio Bikini que abrió con el concierto para piano y orquesta número 3 de Rachmaninov. El programa se completó con cuatro hermosas obras de Richard Wagner, verdaderos monumentos de la música orquestal de todos los tiempos.
Fue todo un festín de música para cerrar esta vigésimo tercera edición del festival que ha tenido como referente el lema 'Alemania, un país de música'. En los días previos al punto y final estuvieron en el Hospital de Santiago la Orquesta de Cámara de Berlín, con un programa titulado 'Concierto de las luces del Renacimiento' a cargo de la directora y concertino Katrin Scholz, y en el Archivo Histórico Municipal la Berliner Streichquartett con obras de Haydn, Schubert y Beethoven.
Desde el 7 de abril han actuado con una extraordinaria brillantez orquestas como la Klassische Philharmonie y el Churcörlnischer Chor de Bonn; la Orquesta de Córdoba dirigida por Manuel Hernández Silva y el pianista Javier Perianes como solista, a quien se le otorgó la Medalla de Oro del festival y el Premio Nacional Amigos de la Música; la Orquesta Ciudad de Granada con Pablo González en la dirección; o la Berliner Kammerorchester con música de periodo barroco. Asimismo, se contó con la presencia de la cantante Ana Belén y la pianista Rosa Torres-Pardo con un recital conjunto de música, poesía y canción.
El programa contempló también la conmemoración de los 400 años de la muerte de Tomás Luis de Victoria, así como el bicentenario de Franz Liszt. E incluyó, como novedad, una Feria Profesional de Jóvenes Intérpretes que sirvió para poner en contacto a nuevos músicos con programadores de eventos de música clásica y con el público. De la misma forma, hubo fiesta de la cerveza y veladas musicales que se salieron de lo clásico.
El éxito de esta edición ha situado al Festival Internacional de Música Ciudad de Úbeda como un referente de la música clásica de Andalucía, así como uno de los festivales más importantes de toda España.