El tranvía está parado pero las descalificaciones políticas corren que se las pelan, un día después de que el juzgado de lo Contencioso Administrativo número tres de Jaén dictara, anteayer y a raíz de la demanda presentada por la empresa de los autobuses urbanos Castillo, por supuesta competencia desleal, un auto en el que ordenaba la suspensión de la gratuidad del servicio público del tranvía, que empezó sus pruebas en blanco (con viajeros pero sin cobrar billete al no poder garantizar aún la frecuencia y calidad del servicio) el pasado día 3.
La alcaldesa de Jaén, Carmen Peñalver (PSOE), señaló ayer que los servicios jurídicos del Ayuntamiento «harán lo que tengan que hacer y cumplirán con su obligación» y, a diferencia del jueves, dirigió sus críticas a la oposición. «El PP quiere que el tranvía se pare, como quiso y quieren que se pare Decathlon, como quiso que se parara la plaza Santa María. Todo el mundo lo sabe», dijo, asegurando a renglón seguido que «a partir del 22 de mayo» habrá Decathlon y volverá a circular el tranvía, aunque no respondió a si presentarán recurso judicial. Sólo dijo que «los servicios jurídicos cumplirán con su obligación», y que a partir de las elecciones, repitió, «Jaén no se va a parar, los vecinos quieren que Jaén siga hacia adelante». Y, de paso, recordó que el PP fue el primero que quiso parar el tranvía durante la campaña electoral, y que «levantaría las vías del tranvía si pudiera».
Ante la posibilidad de que el Ayuntamiento vuelva a estudiar el contrato con Castillo, Peñalver sólo dijo que su interés coincide con el interés de los vecinos, que «quieren un buen transporte público, que es un matrimonio entre el tranvía y el autobús».
Le legalidad
No lo ve así el presidente provincial del PP y candidato a la alcaldía de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, quien ayer rompió el silencio que mantenía sobre este asunto y replicó que poner el tranvía gratis fue «un claro ejercicio de electoralismo y con la finalidad de intentar rebañar votos en las elecciones municipales». Y que la alcaldesa «engañó» a los jienenses, porque «gratis no es», en referencia a que pagan «desde el primer día en el ámbito del presupuesto municipal».
Fernández de Moya, que al día siguiente de empezar las pruebas ya habló de una posible «competencia desleal hacia el resto de empresas de transporte de la ciudad», añadió ayer que el juez simplemente ha comunicado al Ayuntamiento que poner en marcha el tranvía gratis «contraviene el ordenamiento jurídico vigente, saltándose las normas jurídicas», y que lo ha hecho «en virtud de una demanda interpuesta por un particular, por la empresa concesionaria del transporte público en la ciudad». «Peñalver ha infringido y vulnerado la ley y, por tanto, tiene que pedir disculpas a los jienenses por no haber tenido los informes técnicos y jurídicos suficientes y necesarios que avalaran la puesta en marcha del tranvía gratis», apostilló.
UCE se dirige al juzgado
Por otro lado, la Unión de Consumidores de España (UCE) en Jaén ha solicitado ante el Juzgado Contencioso-Administrativo número tres personarse en el procedimiento. «Los informes técnicos a los que ha tenido acceso la UCE -dijo en un comunicado de prensa- señalan que la gratuidad del servicio se debe a que la calidad del mismo no es óptima durante las pruebas, por lo que no existen argumentos para justificar el pago del precio de un billete», ya que, por ejemplo, su frecuencia de paso no puede ajustarse aún a los once minutos estipulados cuando el tranvía esté a pleno rendimiento.
Añadió que así se hace en todas las ciudades donde se pone en funcionamiento este medio de transporte, sin que nadie lo cuestionara al tratarse de una decisión técnica.
Por ello, añade, los consumidores jienenses «quieren que se les admita como parte de un procedimiento en el que está en juego los intereses de muchos usuarios del transporte público». Y recuerda que si Castillo tuviera pérdidas, el Ayuntamiento está obligado a pagar, al ser una empresa concesionaria.