Las comparaciones son odiosas, pero el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Jaén, Miguel Ángel García Anguita no tardó ayer ni un minuto en hacer la que todo el mundo estaba esperando: «Jaén quiere que gobierne el PP y lo ha demostrado en estos dos días. Ayer (por el miércoles) no había ni 400 personas en la plaza de toros y eso que había fútbol y bebidas gratis, y hoy Jaén está aquí».
Con un día de diferencia PSOE y PP han presentado su candidatura en la capital y puestos a comparar, la contención del PSOE choca con la euforia que destilaba ayer el PP. El parque de la Alameda, en pleno barrio del candidato, José Enrique Fernández de Moya, que no desaprovechó la ocasión para recordar este detalle, fue el escenario elegido. 550 sillas y un cálculo de un millar de personas por parte de la organización. Cierto es que muchos aguantaron las dos horas de mitin de pie y sin rechistar y eso que buena parte del público era gente de avanzada edad.
El escenario al fondo, entre dos enormes pancartas con el lema de esta campaña: «Puedes confiar». Dos bloques de sillas y un pasillo en medio por donde, no podía ser de otra forma, entró el candidato, dando besos y abrazos y recibiendo piropos, junto al presidente del PP regional, Javier Arenas, al ex ministro de Hacienda, el jienense Cristóbal Montoro y de quien más interés despertó entre los presentes, Juan José Cortés, padre de la niña asesinada en 2008 Mari Luz, quien ya ha anunciado su voluntad de participar en la vida política nacional de la mano del PP con el objetivo de conseguir la reforma del sistema judicial que lleva años reclamando. Su presencia y la de María del Mar Blanco, hermana del joven edil asesinado por ETA fue mencionada y agradecida por todos los que subieron al estrado.
Ellos eran las caras más conocidas, pero había otras presencias más llamativas. El PP quiere mostrar una imagen de unidad y por eso no podían faltar allí los concejales que han formado el grupo en la oposición estos últimos cuatro años, a pesar de que la exclusión de alguno de ellos no pasó desapercibida. Ayer era el momento de agradecimientos al anterior equipo: entre ellos a Antonio Rueda, Elena González, Miguel Segovia o Alfonso Sánchez allí presente. Y agradecimientos al nuevo equipo, que estaba sentado al completo detrás del atril para los discursos. Tampoco faltó entre el público el histórico Ramón Palacios.
García Anguita comenzó la ronda de discursos, arrancó alguna risa cuando dijo que el PP va a darle una «japuana» al PSOE el 22 de mayo, y más de un aplauso cuando pidió a los jienenses que «recuerden y comparen». «Hemos tenido a los mejores alcaldes de la democracia: Alfonso Sánchez y Miguel Sánchez de Alcázar, frente a cuatro años de despilfarro, como el capricho del tranvía».
Le siguió en el turno de palabra Cristóbal Montoro, que ocupa de manera simbólica el último puesto en la lista del PP, y que calificó a Jaén como una de las ciudades «peor gestionadas de España». «José Enrique no te va a quedar más remedio que liderar esta ciudad y lo harás con la misma ilusión sana con que gobernará Javier Arenas en Andalucía».
«Muy tranquilo»
Arenas subió el tercero al escenario y centró buena parte de su discurso en criticar al PSOE o a los «progres», como él mismo los calificó. Recordó que en las últimas elecciones el PP fue la lista más votada en Jaén y Sevilla, pero que finalmente fueron los «progres» quienes gobernaron y por eso pidió para estas elecciones «un apoyo muy grande». Dijo que la actual lista del PP le hace «estar muy tranquilo» y planteó dos ejes clave para este mandato en caso de ganar las elecciones: «que la catedral de Jaén sea de una vez Patrimonio de la Humanidad» y poner la ciudad sanitaria en marcha.
El candidato era el protagonista y fue él quien cerró el acto. Pidió en más de una ocasión, igual que hizo Arenas, un debate público con Carmen Peñalver, y repasó, área por área el programa electoral, incorporando alguna novedad como que el 'Neveral' pase a ser una residencia de mayores de titularidad pública o las rebajas de impuestos para las familias numerosas,. Volvió a criticar el tranvía, la peatonalización de la Carrera y el estado del tráfico y los barrios. Anunció un nuevo PGOU en 18 meses, la eliminación de «asesores y enchufados» del Ayuntamiento y la defensa «a los vecinos de Los Puentes hasta el final».