El plan 'Linares Futuro' acordado por la Junta de Andalucía y los sindicatos mayoritarios en Santana Motor, CC OO y UGT, supondrá la «desaparición inminente» de Santana Motor como fábrica automovilística y una reducción de su plantilla total en más de 790 personas a través del desarrollo de los acuerdos adquiridos a través del Plan de Acción Social (PASS). Hoy, serán los propios trabajadores quienes decidan el futuro de un proyecto que se sustenta en tres pilares básicos: la captación de nuevos proyectos industriales con «garantías» de cinco iniciativas concretas, la activación del llamado PASS y la «puesta en valor» de los espacios sin actividad del parque de Santana para la atracción de proyectos.
Un acuerdo «positivo y que cumple las expectativas marcadas», según defendían ayer los secretarios general del Metal de CC OO-Andalucía y de la Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT-Andalucía, en la asamblea de trabajadores celebrada en el pabellón Julián Jiménez de Linares para presentar los acuerdos a los 1.200 santaneros que se verán afectados por las diferentes medidas. «Partimos de una situación límite y desagradable pero que ha permitido obtener un acuerdo que soluciona el problema para los trabajadores que no pueden continuar con su actividad con una salida social y, por otro lado, se establece una estrategia para diversificar las actividades industriales sin renunciar a las actividades tradicionales», apunta Enrique Jiménez, secretario general del Metal por CC OO.
Así, el desarrollo del plan 'Linares Futuro' supondrá dejar por el camino a más de 790 trabajadores, todos ellos mayores de 50 años, con el objetivo de favorecer una reestructuración de la plantilla según las necesidades de las nuevas firmas industriales que llegarán al parque empresarial. Un proceso que se hará «de forma ordenada y sin metas de tiempo» una vez se obtenga el apoyo de los trabajadores. Posteriormente, «y de forma individualizada», comenzarán las negociaciones en cada una de las empresas pues en algunos casos «supondrán expedientes extintivos para la totalidad de las plantillas de cada una de las empresas y otros sólo de una parte.
Consolidación del empleo
La reestructuración de la plantilla incluye, junto a las 790 prejubilaciones, la consolidación de unos 200 puestos de trabajo ya existentes e, incluso, la creación de 100 empleos nuevos a lo largo de la puesta en marcha de los diferentes proyectos industriales diseñados a corto plazo.
Una «consolidación del empleo» que, si bien deberá esperar al nuevo plan de regeneración industrial para conocer las posibilidades reales para seguir absorbiendo 'excedente' de la antigua Santana Motor y sus auxiliares. «Para el resto de los compañeros que no tengan ahora mismo trabajo habrá una cobertura social con planes de formación y una bolsa de recolocación que durará previsiblemente hasta finales de 2012», puntualizaba en la asamblea el secretario general de la Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT-Andalucía, Manuel Jiménez.
Estos nuevos puestos de trabajo se concretarán entre febrero y junio y se prevé que las nuevas iniciativas generen un «efecto llamada» para nuevas empresas, que se irán instalando a partir de junio, según subrayó Jiménez (CC OO-A), tras recordar que se continúa trabajando en la llegada de nuevos proyectos al entorno de Linares.
Fin como automovilística
Asimismo, con respecto al futuro de Santa Motor como la única empresa automovilística de Andalucía, los representantes sindicales no han dudado en anunciar la «desaparición inminente» de dicha actividad dentro del plan de futuro para la industria de Linares, si bien, han destacado que se mantiene la puerta abierta para poder retomarse en el sentido. «Actualmente la actividad de la construcción del automóvil no va a continuar, aunque nuestro empeño ha sido acompañar este acuerdo de proyectos industriales en otros sectores, pero siempre con la posibilidad de recuperar actividades industriales tradicionales en Linares, que pasan necesariamente por el sector del automóvil», manifestó el secretario del Metal de CC OO-A.
Una idea que ya por la mañana había sido defendida por el propio presidente del comité de Santana Motor, Pedro Gálvez, que se alegraba de que no todas las puertas estuvieran cerradas con respecto a la producción de automóviles. «La Junta de Andalucía ha recogido nuestras peticiones para que las instalaciones que se dedican a fabricar vehículos no se van a desmantelar por lo que entendemos que además de los cinco proyectos, probablemente no a corto plazo, pero se podrá mantener la fabricación de vehículos. La fabricación de vehículos ha sido la razón de ser de Santana desde los años cincuenta por eso esperamos que la decisión de no desmantelar las instalaciones mantenga abiertas las puertas a esa actividad», puntualizaba.
En esta línea, Jiménez (UGT-A) apuntaba a que «lo importante es que los activos son de la Junta de Andalucía» y, por tanto, «no se van a desmantelar». «Eso supone una esperanza para que entre algo, muy específico y concreto, dentro del sector del automóvil como pudiera ser el coche eléctrico», señaló.
«Buen ejemplo»
Mientras tanto, el Gobierno andaluz mostraba ayer su confianza en que el preacuerdo alcanzado con los sindicatos de Santana Motor obtenga en el día de hoy el respaldo mayoritario de los trabajadores. En esta línea, desde la Junta de Andalucía se ha señalado al caso de la factoría linarense como «un buen ejemplo» del uso y la finalidad del dinero público.
De este modo, la consejera de la Presidencia, Mar Moreno, se ha referido de esta forma al preacuerdo alcanzado que implica el apoyo «incuestionable» de la Junta a Linares y su comarca, al mantenimiento de la actividad industrial y «el apoyo a miles de trabajadores afectados por la profunda crisis de la empresa».
Por su parte, el delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Felipe López, ha destacado el «esfuerzo sostenido» realizado por la Junta durante los últimos años con Santana Motor y su culminación en un acuerdo que garantice el futuro de esta factoría gracias a la incorporación de nuevas empresas que diversifiquen el horizonte industrial de la zona. «Después de los esfuerzos que se vienen haciendo en los últimos años ya insistimos en que en esta última fase la Junta de Andalucía no iba a cambiar lógicamente la actitud», subrayó ayer el delegado de la Junta en Jaén.