La calle Principado de Asturias, en el Bulevar, no se acaba nunca. No se le ve al final. Y no es que sea muy larga. Apenas mide cien metros con el aspecto de lo que en la civilización occidental merece el nombre de calle. Más allá de los cien primeros metros la calle, hay un cruce y luego un carrilillo a medio asfaltar, con un residencial a un lado y descampados al otro y al frente. Ese es el problema. Que no acaban nunca de construir ni la calle ni los equipamientos que las administraciones públicas tienen prometidos allí desde hace años, y que iban a hacer de esa parte del barrio de Expansión Norte 'la manzana de oro' del barrio.
«Cuando nos mudamos aquí hace nueve años la gente nos decía que nos veníamos a vivir con los señoritos de Jaén», bromea Carmen. Ella es auxiliar y su marido administrativo. Se metieron en un piso con ayuda de familiares. Hoy no se arrepiente, pero lamenta que «no es lo que esperaba». Hasta 2008, en la zona se pagaban 300.000 euros por un piso de cien metros. Casi 360.000 pedían por un ático con dos habitaciones. Hace poco ese ático se vendió por menos de 250.000. Los vecinos admiten que la crisis hace mucho. Pero también el abandono de la calle.
En el descampado de Principado de Asturias debería haber un parque. Junto al parque, un ambulatorio. Al lado, un colegio. Y las dependencias de la Policía Local. Y la Ciudad de la Justicia. Javier, que tiene un negocio en la zona, hizo un estudio de mercado hace una década y determinó que allí estaba «lo mejor de Jaén». Ahí estaba el futuro. Sólo que a día de hoy lo que ve desde su ventana es prácticamente lo mismo que había hace nueve años.
No caben dos coches
La calle sigue sin construir y sin asfaltar correctamente. «Le echan arena y apisonan, pero en cuanto llueve salen los baches otra vez». El carrilillo es de doble sentido además. Pero no caben dos coches.
El solar del parque es naturaleza en estado puro, con unas vallas que están caídas en varios puntos. «Salen ratas», lamentan los vecinos. No es nuevo. «En el solar que da a la calle Castilla y León hay ratas del tamaño de liebres», se quejaba el vecino Manuel Higueras en 2005. Los niños se pueden colar fácilmente en el solar. No sólo no hay parque sino que el descampado es un foco de problemas. Y no se sabe cuando harán el parque. «En el plan urbanístico actual figura como zona verde», asegura Javier, que no pierde la esperanza.
El centro de salud, prometido por la Junta de Andalucía desde que se urbanizó el barrio, está actualmente en construcción. El cartel de la Junta se colocó al menos en 2006. Las obras comenzaron el pasado mes de abril.
Del cuartel de la Policía Local de Jaén no hay noticias. Los agentes salieron de las ruinas de Vaciacostales, estuvieron provisionalmente en Magisterio y acaban de estrenar lo que en principio iba ser una subsede en la carretera de Granada, que hoy a todos los efectos es el cuartel general.
El colegio
El colegio es el Vera Cruz, inaugurado en 2001. El centro escolar, de iniciativa privada, sufre también los problemas de la mala planificación administrativa: al centro se accede por la puerta trasera porque la entrada principal queda al final de la 'no-calle' Principado de Asturias, en medio de un gran descampado. Los alumnos llegan al centro o dando un rodeo o a través de 'pasillos' provisionales semiasfaltados a través de los descampados. «Cuando llueven llegan de barrio hasta los ojos», lamenta una vecina que sufre en problema en las carnes de su nieto. «Hace un año dijeron que iban a abrir la calle hasta la puerta del colegio, pero salieron restos arqueológicos, excavaron y se fueron».
En la zona que da a la entrada principal del colegio abrieron dos papelerías. Hoy pocos niños pasan por allí, porque se entra por otra parte. «Estamos perdiendo mucho dinero», lamentan los comerciantes. Hay además un problema de inseguridad: apenas hay luz en la calle. «Al caer la noche hay clientes que ya no quieren venir», aseguran los comerciantes de la calle que nunca se acaba.