Funcionarios adscritos a la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de Jaén han procedido a la detención de Miguel A.F.V. de 31 años de edad, por la supuesta comisión de un delito contra la intimidad cuando se encontraba en un centro comercial en la ciudad de Jaén. Miguel A.F.V., presuntamente, fotografió a una chica, cuando ésta se encontraba semidesnuda en el interior de un probador de una tienda del centro comercial. La víctima se percató al observar como de manera inesperada, alguien introducía un móvil por debajo del probador donde se encontraba probándose prendas de vestir, saltando el flash de la cámara.
Ante este hecho, la víctima, pudo ver como un individuo se daba a la fuga mientras se guardaba en un bolsillo el terminal telefónico. Ante las voces de alarma intervino el novio de la chica, que estaba esperando fuera, y que acertó a retener al fugitivo.
No sabía que era delito
Los funcionarios de la Policía que acudieron al aviso procedieron a la detención del presunto autor de estos hechos, el cual, de forma voluntaria, manifestó que habitualmente solía realizar este tipo de acciones cuando veía a una chica que le gustaba y que lo hacía tanto en los probadores de las tiendas como en la vía pública, no teniendo conocimiento de que este tipo de hechos constituyeran delito, según ha informado la Policía.
El teléfono móvil con el que supuestamente se tomó la foto de la chica quedó precintado y a disposición de la autoridad judicial, junto con el detenido y el resto de diligencias instruidas. Las fuentes consultadas no han podido precisar si había más imágenes de otras chicas en la memoria del teléfono, pues los investigadores de la Policía ni siquiera han tenido acceso al teléfono. Se han limitado a precintarlo y a presentarlo ante el juez. Será éste quien decida si se investiga en la memoria para determinar si se ha tratado de un hecho aislado o si lo cometía, tal y como admitió él mismo, de forma habitual. El detenido es vecino de Bedmar y no le constan antecedentes judiciales, ni por hechos similares ni por otras actividades delictivas.
No ha quedado esclarecido tampoco hasta el momento si las imágenes que pudiera haber captado con su teléfono eran para 'consumo propio' o si las compartía con otros individuos a través de mensajes de telefonía o internet.
El detenido ha sido puesto a disposición de la Autoridad Judicial, al que se le imputa un delito contra la intimidad y el derecho a la propia Imagen, tipificado en el Código Penal con penas de hasta cuatro años de prisión.