Para quien piense que los recursos del Estado son ilimitados, ahí están los tijeretazos del Gobierno para demostrar lo contrario. Tal y como están las cosas, todo puede ser recortado. ¿También la cobertura a los parados? La verdad es que el agujero se agranda cada vez que el Servicio Público de Empleo (SPE) divulga sus datos, un quebradero de cabeza para el Ejecutivo, obligado a cuadrar las cuentas todos los meses. Tanto es así que si la cosa no mejora muchísimo de aquí a final de 2010 -algo bastante improbable tras conocer previsiones como las de Funcas, que vaticina una recaída de la economía en el segundo semestre-, se registrará una desviación de 4.000 millones de euros respecto a los presupuestos iniciales. Jaén, con una tasa de desempleo que supera el 27 por ciento según la última Encuesta de Población Activa (EPA), también aportará, desgraciadamente, su granito de arena a este importante desfase de las cuentas públicas.
Las últimas cifras, las conocidas el jueves de la semana pasada, dejan unos números preocupantes, ya que si en último trimestre el gasto se había estabilizado en los 41,8 millones de euros, ahora se ha producido un salto realmente importante, hasta los 42,7 millones de euros, una cantidad sin precedentes. Y lo peor de todo es que estamos hablando de julio, ya que, a tenor del importante incremento de demandantes contabilizados en el SPE en agosto, posiblemente estos 42,7 millones de euros se quedarán bastante cortos.
De mal en peor
Conviene echar un poco la vista atrás para comprobar la evolución negativa de este parámetro. Doce meses atrás, con 48.574 almas en las oficinas del Inem, el Estado tenía que hacer un desembolso de 40,9 millones de euros; ahora, con 50.719 jienenses en el SPE, estamos en los referidos 42,7 millones de euros.
En cualquier caso, la parte del león son las prestaciones contributivas, al suponer 20 de los 42,7 millones liberados para los diversos tipos de apoyos contemplados en el sistema. Y no hemos de olvidar que estamos ante un derecho generado durante el período de tiempo que se estuvo trabajando, por lo que no estamos hablando de ninguna concesión graciosa por parte de las autoridades. El problema, y esto es lo alarmante, es que hay muchos que se están quedando sin el 'desempleo', una consecuencia directa de lo muchísimo que cuesta ocuparse y de que los parados de larga duración, los que llevan más de 365 días a la expectativa, significan ya un tercio de todos los que están apuntados en el SPE, una proporción también desconocida.
Cada vez son más los que se quedan sin protección, una situación angustiosa que frecuentemente lleva aparejados impagos y embargos. Si hace un año el 38,7 por ciento de los desempleados de Jaén percibían el 'seguro', ahora mismo este porcentaje ha descendido hasta el 31,7 por ciento.
Las alternativas para los que se encuentran en esta difícil tesitura son pocas. La única opción es acogerse al subsidio. Los que cumplan los requisitos se garantizan una ayuda que se prolongará entre seis y dieciocho meses en función de diversas circunstancias como el soportar cargas familiares. Los que también hayan agotado este recurso tendrán una última posibilidad, los 426 euros, que acaban de ser prorrogados y que obligan a participar en itinerarios activos de inserción. Y se acabó lo que se daba. Si no llega la ansiada llamada, las únicas salidas serán al margen de la administración. Es decir, el socorro de allegados y el auxilio de instituciones de caridad.