El alcalde de la ciudad, Marcelino Sánchez, junto a la concejal de Urbanismo, Mercedes Rubio, visitaron las obras que se están realizando en la calle de la Explanada, donde se están sustituyendo los antiguos sistemas de conducción de las aguas residuales por otros nuevos tras comprobar mediante una cámara robot la precaria situación en la que se encontraban.
Los anteriores tubos estaban en tan mal estado que, incluso algunas de sus partes se hallaban destrozadas o eran inexistentes. Este hecho afectaba a los vecinos de la calle paralela a la de la Explanada, es decir, a los residentes de la calle Minas, que al encontrarse en una zona más baja y en desnivel, estaban viendo como aguas negras se filtraban en sus casas.
Las obras que actualmente ya se están ejecutando van a poner remedio a este problema. El Ayuntamiento ha encomendado a la empresa Progresan la mejora de las infraestructuras de saneamiento que consiste en la sustitución de los tubos de fibrocemento de 220 milímetros de diámetro, por otros de 400 milímetros fabricados a base de PVC, ya que es un material más resistente y podrá soportar mejor el peso de los vehículos que pasan por la calle. Además, se conectarán los conductores con los de la calle Almadén para que las aguas residuales continúen su curso hacia fuera de la localidad.
Por el momento, estas actuaciones sólo se están efectuando en el tramo paralelo al patio del instituto de educación secundaria, San Juan de la Cruz, aunque una vez que se finalicen, continuarán en el otro tramo de la vía. «Es una intervención que resuelve los problemas de las infraestructuras de esta zona pero al mismo tiempo resuelve las afecciones que se estaban produciendo en la calle Minas», explicó el alcalde, Marcelino Sánchez.
Asimismo, también señaló que se han invertido un total de 70.000 euros, financiados por el Plan de estímulo de la economía y empleo del gobierno de España, para las adecuaciones y que si todo marcha al ritmo previsto, en dos meses se habrá terminado el actual tramo.
Cortes de tráfico
Para facilitar los trabajos se ha tenido que cortar la calle al tráfico y se ha tenido que crear un itinerario alternativo a pesar de las molestias que pueda ocasionar. Tanto los vehículos que accedan desde la calle Peñarroya, como los que lo hagan por la calle Almadén, que quieran dirigirse hacia la avenida de la Libertad o la calle Ramón y Cajal, tendrán que hacer un rodeo y bordear, por su parte trasera, el colegio de la Explanada, el ambulatorio y el parque Vandelvira. La zona ya está señalizada, pero se ha anunciado que se va a modificar y se van a ubicar señales a una mayor distancia de las obras para que los conductores puedan tomar otro camino y evitar las aglomeraciones que actualmente se están produciendo en esta zona de la ciudad.