La delegada provincial de la Consejería de Salud, Purificación Gálvez, aseguró ayer que el nuevo edificios de Urgencias que desde hace más de tres años se construye entre los hospitales Médico-Quirúrgico y Materno-Infantil entrará en funcionamiento «a finales de este año» y que es «la mayor obra hecha en el Complejo Hospitalario»
En concreto, indicó que las dependencias en donde se unificarán los archivos de los distintos hospitales del complejo están ya terminadas (el extravío de expedientes médicos ha sido motivo de queja frecuente entre los usuarios de la sanidad pública). También están finalizados los vestuarios del personal y la zona de administración (el espacio que ahora ocupa esta última albergará en unos meses el servicio de atención al usuario). En la actualidad se trabaja en la terminación de la nueva UCI, las salas de observación y las consultas de urgencias.
Críticas de CSIF
La delegada de Salud negó retraso en las obras, como denunció CSIF, sindicato que recordó que los trabajos comenzaron en marzo de 2007 con un plazo de ejecución de tres años. De hecho, la fecha de terminación dada en un principio fue abril de 2010. Por tanto, el retraso final será de algo más de medio año. La principal razón es que los trabajos estuvieron paralizados durante buen parte de 2008 cuando a finales de 2007 se detectó que el agua subterránea estaba más arriba de lo que preveía el estudio geotécnico previo. El error en calcular el nivel freático obligó a detener las obras y a modificar el proyecto técnico. La solución dada fue la construcción de un sistema de pozos comunicantes para que al agua pase de uno a otro sin que aflore en el nuevo edificio.
CSIF ha insistido en la necesidad de acabar cuanto antes las nuevas Urgencias, ya que las actuales tienen 27 años y, aunque se han hecho algunas mejoras en este tiempo, su espacio es insuficiente ante el aumento de pacientes y de la demanda asistencial, además de carecer de luz natural y de ventilación y con una sala de espera para pacientes y familiares situada dentro de las mismas instalaciones asistenciales. De ahí que reclamara que algún responsable pusiera fecha a la terminación de las nuevas.
Este proyecto también tuvo en su día un debate político. El PP lo consideró un despilfarro, con el proyecto de la Ciudad Sanitaria en cartera, y, cuando gobernaba en el Ayuntamiento, tardó un año en conceder la licencia de obras, alegando que incumplía el PGOU, hasta que el juzgado dio la razón al SAS.