«Me gustan los toreros que están en el candelabro». No sería extraño que con el tiempo la termine por aceptar la Real Academia Española de la Lengua. Hace poco, en un foro del Centro Virtual Cervantes, un participante hispanoamericano comentaba que la había oído en boca de un tertuliano serio en una tertulia radiofónica seria y que le causó tal sorpresa que decidió someterla a debate para saber si era correcta. 'Hola, Andrés -le contestó otro internauta a este lado del Atlántico-, la frase a la que aludes, en la que el 'candelabro' suplanta al 'candelero' en el limbo de la fama, se atribuye en España a un personaje femenino que aparecía, hace ya algunos años, en un programa 'desinhibido' de nuestra Televisión. Fue en una declaración espontánea, probablemente un 'lapsus linguae', o quizá sólo 'tocar de oído' la frase hecha. Y como hizo 'mucha gracia', todo el mundo lo repetía'.
Con el tiempo, la frase en cuestión ha sido la aportación más sólida hecha por la ex miss España Sofía Mazagatos, junto con el espaldarazo mediático que en el año 1994 dio a un arquitecto y constructor cuarentón sevillano, José María González de Caldas, que poco después sería presidente del Sevilla CF y que desde entonces ha sabido hacerse un hueco en la crónica rosa y judicial de este país, logrado mantenerse en el 'candelabro'.
Toros, fútbol y urbanismo
En Jaén también. Es más, en los últimos años su nombre aparece por todas partes en asuntos relacionados con los toros, el fútbol y el urbanismo, en gran medida a través de su amistad con un conocido marchante linarense y por sus contactos en todas estas esferas.
Con su empresa Taurotoro aterrizó con fuerza en 2003 en el coso de Jaén, aunque se fue desinflando hasta decepcionar (aún le deben tres subvenciones municipales de anteriores mandatos). Por entonces era empresario de 14 plazas, entre ellas Granada, Córdoba, Vitoria, Oviedo o Pozoblanco, además de apoderado de Manuel Díaz 'El Cordobés' o Salvador Cortés y de propiciar el regreso de Ortega Cano.
A finales de 2006 fue detenido en el marco del 'caso Malaya'. Tras prestar declaración, el juez Miguel Ángel Torres dictó para él libertad bajo fianza. Ya entonces se conocían los contactos de González de Caldas con el Ayuntamiento de Jaén, gobernado por el PP. La 'conexión malaya' fue utilizada como ariete por los concejales socialistas y por su entonces candidata a la alcaldía. «No son acusaciones sino evidencias», decían desde el Grupo Municipal Socialista.
En esa conexión se incluía también al empresario Rafael Gómez 'Sandokán', ex presidente del Córdoba CF y que igualmente fue detenido en 2006. El empresario cordobés compró en Jaén los terrenos de Fuente Almodóvar, frente al barrio de San Felipe, y en 2003 intentó llegar a un acuerdo para su recalificación, a pesar de su protección parcial y del valor ecológico de los mismos, como dictaminó la Junta. PSOE e IU se opusieron de plano. El PP lo intentó dos años después con menos superficie y viviendas, pero recibió numerosas alegaciones y una fuerte contestación social, aparte de que el nuevo PGOU no se llegó a aprobar y de que este proyecto ya no era tan rentable.
Uno de los rifirrafes más sonados en torno a la 'conexión malaya' lo protagonizaron el ex alcalde Miguel Sánchez de Alcázar y el entonces consejero de Presidencia y dirigente socialista jienense, Gaspar Zarrías, quien acusó al primero de juntarse «con personas que están procesadas». El regidor reconoció los contactos pero sólo eso. «No hay nada que ocultar respecto a las reuniones que el Ayuntamiento mantuvo en su día, mucho antes de que estuvieran imputados, con los empresarios Rafael Gómez y González de Caldas. No hay ninguna ramificación del 'caso Malaya'», aseguró.
Cambio de tornas
Después de aquello, 'Sandokán' vendió los terrenos de Fuente Almodóvar y desapareció de Jaén, a diferencia de González de Caldas, que se ha hecho con una importante cartera de propiedades en los alrededores, como es el caso de Fuente de la Zarza, objeto de la polémica en el último pleno municipal, aunque con las tornas cambiadas. El PSOE ha sido ahora el que ha llevado un convenio urbanístico con su empresa PROYJI SA para permitir la construcción de 3.000 viviendas, a pesar de que una parte de los terrenos tienen protección ambiental, a cambio de seis millones de euros para las vacías arcas municipales en concepto de aprovechamientos urbanísticos y de ayudar a la salvación del Real Jaén.
Una historia muy parecida a la de hace dos veranos, cuando el CD Linares agonizaba y el empresario sevillano se ofreció a salvar el club a cambio de un acuerdo urbanístico. Al final no hubo acuerdo municipal. Tampoco lo ha habido en Jaén, con consecuencias para el pacto de gobierno, que ha sufrido «un simposium de corazón», frase que también hiciera famosa Mazagatos, lo mismo que hizo con González de Caldas.