Uno de los pilares sobre los que se debe asentar el desarrollo del sector agroalimentario en Jaén es el de la modernización. Bajo esta premisa y desde hace años se viene avanzando en la mejora de las instalaciones en las distintas sociedades cooperativas oleícolas de la provincia; en primer lugar, con un objetivo inicial de sacar su actividad de los cascos urbanos y, segundo, impulsar instrumentos que faciliten la transformación y comercialización del producto.
En esta línea, la administración siempre ha sido un aliado en la financiación de las inversiones necesarias. Ayer mismo se reprodujo un nuevo episodio de apoyo al sector con la entrega de treinta incentivos a otras tantas cooperativas de la provincia. El delegado del Gobierno andaluz, Felipe López, acompañado del delegado de Agricultura, Roque Reyes, hizo entrega de estas ayudas que suman 4,38 millones de euros, con los que se va a impulsar una inversión total cercana a los 20 millones (19,92 millones) en 27 municipios de la provincia: Baeza, Fuerte del Rey, Bedmar, Huesa, Los Villares, Alcaudete, Santiago de Calatrava, Torredelcampo, Peal de Becerro, Mancha Real, Jaén, Lupión, Villanueva del Arzobispo, La Carolina, Navas de San Juan, Cabra del Santo Cristo, Puente de Génave, Jamilena, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina, Arjonilla, Villacarrillo, Alcalá la Real, Campillo de Arenas, Sabiote y Albanchez de Mágina.
Gracias a la inversión prevista, se van a llevar a cabo desde plantas depuradoras para aguas residuales; hasta la instalación de envasadoras; mejora general de instalaciones de las cooperativas; traslado de almazaras o ampliación de la capacidad de almacenamiento, entre otras cuestiones.
El delegado del Gobierno destacó el compromiso del Gobierno andaluz con el sector oleícola. «En esta legislatura, a pesar del contexto de crisis en el que nos movemos y que, por supuesto, también afecta al olivar, la Junta de Andalucía ha concedido un total de 62,4 millones a distintas sociedades cooperativas para su mejora y modernización, buscando la mayor competitividad y la optimización de la transformación y comercialización de nuestros aceites», señaló. «Unas cifras que se hacen realidad gracias a la apuesta de los oleicultores por modernizar y mejorar las instalaciones de sus almazaras mirando hacia el futuro», apostilló.
Concentración de productores
En este punto, López aludió a la importancia de introducir el componente de la innovación para afrontar con mayores garantías el futuro. «El ejemplo lo tenemos en las inversiones que protagonizarán estas 30 cooperativas, pero también en otros instrumentos que tiene a su disposición el sector, como el Centro Tecnológico del Aceite de Oliva, Citoliva, o el Parque Científico y Tecnológico Geolit», indicó.
Por otro lado, el delegado se refirió a la situación del mercado oleícola, que están dominando sólo unos pocos en relación con los intereses de muchos e insistió en la necesidad de la concentración de productores. «Lo que hace falta es que los que venden, producen y fabrican acaben teniendo una estrategia común, no para avasallar a nadie, pero sí para lograr que los intereses estén más equilibrados».
La Junta mantiene una convocatoria de ayudas para la concentración de la oferta y la cooperación empresarial que cuenta con el doble de presupuesto respecto al año pasado, hasta alcanzar los 5 millones. «Un ejemplo de este camino de aunar esfuerzos es la IGP, Indicación Geográfica Protegida, otra oportunidad, ya que se trata de un reconocimiento que no sería incompatible con las Denominaciones de Origen existentes y que, en todo caso, generaría un doble valor a los aceites», agregó.