Recibió muchas críticas, ni siquiera fue bien acogido por la mayor parte del profesorado andaluz (a pesar de que suponía más dinero para su bolsillo) y finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía lo ha paralizado. Y es que el Plan de Calidad de la Consejería de Educación, por el que se perseguía mejorar los resultados académicos de los alumnos andaluces, parece haber estado desde su nacimiento abocado al fracaso. Sobre todo porque muchos no entendían como incentivando con 7.000 euros a los profesores se iba a mejorar el rendimiento de los estudiantes. Para el sindicato Ustea, fue desde el principio un «intento de maquillar las estadísticas dando más dinero a aquellos maestros y profesores que aprobaran a más alumnos».
La iniciativa se puso en marcha en el curso 2008, cuando sólo por inscribirse los docentes ya recibieron los primeros 600 euros. En la provincia de Jaén fueron minoría y, aunque se volvieron a abrir dos nuevas convocatorias, en total, según los datos del sindicato Ustea, 145 centros de la provincia se han adherido al plan en todo este tiempo, lo que supone el 35,71 por ciento del total. Según Juan Rafael Montilla, responsable del sindicato en Jaén, «es complicado saber el número de exacto de profesores, pues que un centro se haya sumado al plan no significa que lo hayan hecho todos sus profesores».
Lo que sí está claro es que los docentes jienenses que dijeron que sí al Plan de Calidad y a los que se les prometió 7.000 euros en cuatro años por mejorar la calidad, van a ver, por el momento, paralizado ese incentivo. El pasado 8 de julio, a instancias de un recurso interpuesto por Ustea, el TSJA falló en contra de la orden de Calidad y obligó a paralizar el plan. En el mejor de los casos, los profesores y maestros jienenses han cobrado a estas alturas aproximadamente la mitad del dinero prometido, unos 3.600 euros. En el peor, para los que se hayan acogido en la última convocatoria, sólo habrían cobrado 600.
En todos los casos la ayuda se paraliza por el fallo del TSJA, que la Junta ya ha anunciado que recurrirá. Eso significa que será el Tribunal Supremo el que decidirá si el plan se suspende definitivamente o si, por contra se retoma. Juan Rafael Montilla mostró ayer su «satisfacción» porque la justicia ha dado la razón al sindicato, «al ir en contra la orden de le Ley de Educación» y solicita que el montante económico que se iba a destinar a pagar a los profesores el próximo curso «se destine para una subida lineal del salario de todo el profesorado andaluz».
Del mismo modo, desde Ustea se sigue demandando la homologación salarial con el resto de maestros y profesores del país. «Desde un principio dijimos que ese dinero destinado a incentivos se debería haber invertido en aumentar el sueldo a los profesores», manifestaba ayer Montilla, que apuntaba que «si se hubiera hecho así, hoy todos cobrarían 125 euros más al mes».
El fallo se basa para la anulación de la orden desarrollada por la Consejería en que ésta no cumple la exigencia de la «falta de contradicción con la norma al amparo de la cual se dicta», es decir, con la LEA. Según el TSJA, la Ley vincula el establecimiento de incentivos económicos anuales para el profesorado «a la consecución de los objetivos educativos», algo que la mencionada orden, sin embargo, «regula de forma separada», ya que el seguimiento se realiza después del tercer curso desde que el centro se incorpora al programa, pero los incentivos económicos para el profesorado incluido en el programa se perciben desde el primer año.