La Federación Andaluza de Librerías (FAL) ha criticado el «inesperado cambio de actitud» de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía por no renovar los libros de primero y tercero de ESO contenidos en el convenio firmado por el Sector del Libro con dicha Consejería en 2008, un «incumplimiento» que ocasiona «una grave situación» para las librerías andaluzas.
Al respecto, el presidente de la FAL, Juan Manuel Cruz, argumentó en una nota que los libreros ya han aceptado una reducción de los márgenes así como colaboraciones en otros aspectos a cambio de la «estabilidad necesaria» para el sector renovando cada año cuatro cursos, «garantizándonos así una venta más reducida pero estable, imprescindible para el funcionamiento de nuestras empresas», defendió.
De igual modo, manifestó que los recortes que se pudiesen dar en otros sectores relacionados con la educación, como comedores o transporte escolar, «no pueden ser comparados» con el que se produce en el sector de las librerías, ya que en dichos otros casos, «los centros y las familias pueden optar por pagar ellos mismos dichas diferencias o buscar otras financiaciones para conseguir el necesario servicio».
Al hilo de ello, explicó que al ser la Junta de Andalucía «el único prescriptor y comprador de los libros», el sector de las librerías «no tiene ninguna posibilidad de vender a nadie más», con lo que la reducción presupuestaria aplicada a otros capítulos, en el caso de los libreros se convierte directamente en «eliminación».
Editoriales preparadas
Según Cruz, en todas las reuniones mantenidas con anterioridad con la Consejería «siempre» se ha garantizado el cumplimiento «total» de dicho convenio. Por lo que, dichas confirmaciones motivaron que las editoriales prepararan los ejemplares que facilitaran el correcto funcionamiento de la adquisición de dichos libros, en torno a 200.000 en toda Andalucía, «una cantidad de libros ya editados muy importante, con los compromisos de avales bancarios que tanto libreros como distribuidores hemos adquirido ya», señaló el representante del sector.
Además, criticó que «la perdida de ventas por dicho incumplimiento va a suponer para el conjunto de las librería andaluzas una reducción drástica que, acompañada de la crisis económica, verán seriamente comprometidas su continuidad».