Aunque desde ahora y hasta que acabe junio el tema estrella de conversación en Jaén es la alergia, en la Unidad de Alergia del Complejo Hospitalario de Jaén funcionan a pleno rendimiento durante todo el año. Es más, según explica el responsable de esta unidad, Manuel Alcántara, en esta época, a pesar de ser el momento de floración del olivo, están incluso más tranquilos. «Ahora es cuando se dejan de poner las vacunas y el trabajo es menor. Nuestra época más intensa va de julio a septiembre».
En esta unidad tratan a todos los alérgicos al polen de olivo y a las gramíneas, todos ellos a punto de comenzar su vía crucis particular, pero también a los alérgicos a determinados medicamentos, a los ácaros, a los animales, a los hongos, a los alimentos, a las abejas y a las avispas, e incluso algún que otro caso más complicado.
La unidad esta compuesta por tres consultas externas a las que acuden todos aquellos que en algún momento han sentido los síntomas asociados a casi todos los tipos de alergia: rinitis, asma y conjuntivitis, así como las manifestaciones cutáneas, aunque, como en todo, en las alergias también hay grados. Dependiendo del nivel de alergia también la taquicardia puede ser un síntoma y llegar a poner en peligro la vida de la persona.
Si hablamos de alergia a las gramíneas y al polen del olivo, Manuel Alcántara es contundente: la semana que viene, si no llueve, comenzarán los síntomas, que se prolongarán hasta mediados de junio. «Del 20 al 28 de mayo tendremos el pico más alto de alergia y a primeros de junio será el segundo pico fuerte», dice el especialista que asegura que la gran cantidad de alérgicos al polen de olivo que existen en Jaén se debe exclusivamente a la gran exposición que existe. «La alergia es algo hereditario que se desarrolla con el tiempo y la exposición a la sustancia que te produce esa alergia. En Málaga hay muchos más alérgicos a los ácaros y en Jaén al olivo».
Una vez que el paciente ha pasado por las consultas externas, si se comprueba que realmente existe esa alergia o hay indicios suficientes como para creer que sí, el siguiente paso es la unidad de riesgo.
Unidad de riesgo
En esta unidad lo primero que se hace es la clásica prueba del brazo y a partir de ahí las pruebas se complican, sobre todo para el paciente. Si se sospecha de una alergia a la picadura de avispa, hay que hacer que el insecto en cuestión pique al paciente de manera controlada. Si la alergia es al huevo, éste debe de probar una tortilla o si es a un medicamento, el paciente tiene que ingerirlo primero en pequeñas cantidades y luego ir subiendo la dosis. Todo se hace en la unidad de riesgo para que haya una atención inmediata en caso de una reacción alérgica o para poder descartar la alergia en caso de que no se produzca reacción.
Lucía Martínez tiene sólo cuatro años y ya visita esta unidad con su madre, Celia Alberjón. En principio se sospechaba que la niña era alérgica al antibiótico y a la penicilina. La prueba del brazo dio negativa, pero en estos casos hay que estar seguros al cien por cien. Ahora Lucía tiene que someterse durante dos días a probar el antibiótico en diferentes dosis y al tercero a probarlo en una dosis completa. Por el momento, no ha sufrido reacción alguna, con lo que al final parece que se puede descartar la alergia.
«Estaba muy preocupada porque si se ponía malita y las posibilidades de darle un medicamento se reducían, qué íbamos a hacer para curarla, siendo tan pequeña», explica su madre en la consulta del doctor Alcántara.
Algo parecido es lo que se está haciendo con Inmaculada Arévalo, que sufre un cuadro de urticaria unido a una alergia a los antiinflamatorios. Lo de Inmaculada está comprobado y ahora a lo que se enfrenta es a probar diferentes antiinflamatorios para saber si hay alguno que no le produzca reacción en caso de que tenga necesidad de tomarlos. Inmaculada lleva seis años padeciendo los brotes alérgicos y con algún que otro episodio serio como el que sufrió tras su primer embarazo. «La alergia es un saco roto, donde caben muchas cosas, pero es algo muy engorroso», dice esta paciente.